(FOTOS GINER)
Internos del Centro Penitenciario de Melilla han participado este jueves en el traslado de la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli, que liberará a un reo el Jueves Santo, hasta su casa de hermandad, situada en el Barrio de la Victoria.
En una nota de prensa, la institución penitenciaria ha informado que el traslado se realizó en “dos tiempos”, una primera etapa a hombros de los internos hasta las inmediaciones de la puerta de salida y, posteriormente, un emotivo relevo por parte de los miembros de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, quienes custodiaron la imagen en su salida al exterior del centro penitenciario en un acto marcado por un “profundo respeto y devoción”.
Este evento representa un “hito fundamental” en el proceso religioso que comenzó el pasado 18 de febrero, Miércoles de Ceniza, cuando la Hermandad formalizó la entrega de los hábitos —túnica, capirote y faja— y ratificó su compromiso de tutela por un periodo de un año para el próximo liberado.
“Pilar”
Este acto de acompañamiento, prosigue el centro, representa “el pilar” sobre el que se sustenta la próxima liberación del interno prevista para el próximo 2 de abril, Jueves Santo, en la principal avenida de la ciudad autónoma.
El acto de liberación del reo culmina un proceso que comenzó en la pasada festividad de la Merced, patrona de las Instituciones Penitenciarias, con la solicitud de liberación por parte de la mencionada Cofradía.
“Tradición arraigada”
“Éste gesto simboliza no solo el cumplimiento de una tradición arraigada, sino el firme compromiso de la Cofradía y del Centro Penitenciario de Melilla con la reinserción social y la esperanza de una nueva vida en libertad”, ha manifestado.
El acto de liberación de un reo constituye una tradición muy arraigada cada Jueves Santo en la localidad norteafricana desde 2001, hace casi un cuarto de siglo, y en el que participan numerosas autoridades religiosas, políticas, militares y civiles.





