Observando la pista Manolo Santana, vemos como el castellonense Roberto Bautista recibe una gran ovación del público al terminar el último partido, antes de su retirada, correspondiente al Madrid Open de Tenis, y que ha perdido ante el argentino Thiago Agustin Tirante por 6/2 y 6/4. Es cuando entonces nos vienen pensamientos nostálgicos, no sólo en lo referente a los grandes partidos que nos ha brindado este jugador en el pasado, sino también por el Torneo en años anteriores, la excitación con la que el público acudía en masa, incluso en las primeras jornadas y casi “ a todas horas” para ver los entrenamientos, firma de autógrafos, declaraciones y demás adornos de grandes figuras mundiales del tenis, entre las que siempre estaban uno o dos favoritos españoles.
Por Pilar Cayuela Salamanca
Este año eso no lo veo, bien es verdad que esto acaba de empezar y puede que la emoción e ilusión se desborde a medida que avanzan los excesivos días que a mi juicio empiezan a durar estos torneos master 1000 del Circuito, y que según la ATP lo hacen para proteger a los jugadores/as y que tengan más descanso. No dudo de las buenas intenciones de la ATP y de la WTA, pero, ¿realmente lo consiguen con esa estrategia? Seguro que sí se consigue aumentar las ganancias de las empresas de servicios y de comunicación deportiva que orbitan alrededor de estas manifestaciones deportivas.
Todo lícito, por supuesto, pero ¿es conveniente así?
Volviendo al tenis y a sus jugadores, en este caso jugadora… Paula Badosa. Creo que esta jugadora está pasando por un mal momento, más mental que físico, ayer la vimos perder, más que jugar contra la austriaca desconocida Julia Grabher, en el tercer set por 6/0, después de 2 horas y 32 minutos de juego, con empate a un set (7/6 y 4/6) de juego insulso y previsible, ¡a ver quién fallaba menos! Y dicen que Paula se fue muy enfadada, pero, con quien…



