Los manifestantes portaban una pancarta bajo el lema ‘Feministas Antifascistas. Somos más. En todas partes’ y entonando cánticos
Miles de personas -24.000, según fuentes de Delegación del Gobierno y unas 160.000, según señalaron las convocantes-, marcharon por el Paseo del Prado de Madrid en la manifestación convocada por la Comisión 8M, al grito de “que tiemblen los fascistas”, contra el patriarcado, la guerra y el racismo, en una marcha que reivindican como la “inclusiva” frente a la del Movimiento Feminista de Madrid.
La manifestación arrancaba en Madrid pasadas las 12’30 horas de este domingo 8 de marzo con una pancarta bajo el lema ‘Feministas Antifascistas. Somos más. En todas partes’, entonando cánticos como “feministas antirracistas”, “arriba el feminismo que va a vencer” o “no a la guerra” y portando carteles en los que se pueden leer lemas como “no es no también a la guerra”. Según explicaron las convocantes antes de la manifestación, este domingo salen a las calles “con rabia organizada” para “defender los derechos de todas y de todos” y gritar un “no a la guerra, no a ninguna guerra”. La marcha realizó varias paradas, la primera en Neptuno, centrada en Palestina y el “antimilitarismo”; la segunda, entre Neptuno y Cibeles, por el antirracismo y la regularización; la tercera en Cibeles, sobre las violencias y los derechos sexuales y reproductivos, y la cuarta frente al Ministerio de Igualdad, por el desarrollo de la Ley Trans y sobre las subvenciones.
Frente a Igualdad, reivindicaron la “diversidad”, la “resistencia trans”, exigieron el cumplimiento de la ley trans y denunciaron que el departamento que dirige Ana Redondo quiere “imponer un marco ideológico para poder pedir subvenciones públicas a las asociaciones feministas, exigiéndoles que se posicionen en contra de la prostitución”. También clamaron “no” a la ley mordaza. “No han cumplido aún con lo prometido. Me refiero a la derogación de la ley mordaza, una ley que sólo criminaliza a mujeres migrantes racializadas y disidencias vulnerables y las obliga a vivir en clandestinidad”.



