Melilla echaba el pasado sábado el cierre a su participación en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas de Fútbol 7 en categoría Sub-12, tanto masculina como femenina, tras una exigente fase de grupos que dejó patente el alto nivel de la competición. En la última jornada, los combinados melillenses afrontaban su cuarto y último compromiso, midiéndose a uno de los rivales más potentes del grupo: el País Vasco.
El turno comenzaba con el conjunto femenino, que saltó al terreno de juego con determinación y ganas de cerrar el campeonato con buenas sensaciones. Durante el primer tiempo, las de Arantxa Tellechea ofrecieron una imagen muy competitiva, bien plantadas en defensa y tratando de salir con criterio cuando recuperaban el balón. A pesar de ello, el acierto de las vascas les permitió marcharse al descanso con una ventaja de 0-2. En la segunda mitad, el desgaste acumulado de los encuentros anteriores empezó a pasar factura, lo que fue aprovechado por el País Vasco para ampliar la diferencia en el marcador. Los goles fueron cayendo progresivamente hasta establecer el definitivo 0-7, un resultado abultado que no refleja del todo el buen trabajo realizado por Melilla en el primer periodo.
A continuación, saltaba al terreno de juego el representante masculino, que también tenía por delante un desafío mayúsculo. El País Vasco necesitaba una amplia victoria para asegurar el liderato del grupo, lo que marcó claramente el guion del partido desde el pitido inicial.Los vascos salieron con una presión asfixiante, volcando su juego en campo contrario y obligando a Melilla a defenderse prácticamente desde el primer minuto. El asedio fue constante y, aunque los de Ali Amar intentaron resistir con orden y entrega, la superioridad rival se tradujo en goles.Al término de la primera parte el electrónico ya reflejaba un contundente 0-6, fruto de la insistencia y la eficacia del País Vasco. Aun así, los melillenses no bajaron los brazos en ningún momento, manteniendo su esfuerzo y tratando de competir cada balón.En la reanudación, el ritmo del encuentro descendió ligeramente, pero el dominio siguió siendo del conjunto vasco, que logró marcar dos tantos más para cerrar el partido con un 0-8 definitivo.
Con este encuentro se cierra la participación de Melilla en el campeonato, en un grupo especialmente complicado en el que también figuraban selecciones como Galicia, Navarra y la Comunidad de Madrid. Todos ellos, rivales de gran potencial dentro del fútbol base nacional. Más allá de los resultados, tanto el equipo femenino como el masculino han dejado una imagen de compromiso absoluto. La entrega, el trabajo colectivo y la capacidad de sobreponerse a las dificultades han sido constantes durante todo el torneo. Melilla se despide así de este Campeonato de España con la satisfacción de haber competido hasta el final, sin rendirse en ningún momento y demostrando que, incluso ante los escenarios más exigentes, el espíritu deportivo y la ilusión siguen siendo sus mayores señas de identidad.






