La Consejería de Medio Ambiente de la Ciudad Autónoma de Melilla ha anunciado la puesta en marcha un plan integral de gestión forestal en el Parque Periurbano de Rostrogordo y el entorno del Pinar de la M1, con el objetivo de frenar los procesos de regresión que están afectando a los pinares mediterráneos en todo el país.
El área que dirige Daniel Ventura ha señalado que diversos estudios nacionales alertan de que la combinación de sequías prolongadas, aumento de temperaturas, elevada densidad de arbolado y mayor incidencia de plagas está provocando “debilitamiento y mortalidad” en masas de pinar en distintas regiones españolas, y Melilla, por sus características climáticas semiáridas, “no es ajena a este escenario”.
Ante esta situación, la Consejería ha informado que está ejecutando actuaciones previstas en el contrato de mantenimiento de las infraestructuras verdes, y que incluye clareos selectivos para reducir la competencia por el agua, desbroces programados para disminuir la carga de combustible y prevenir incendios, eliminación de pies debilitados y seguimiento fitosanitario, una gestión controlada de restos vegetales, y la aplicación de un programa fitosanitario.
Estas medidas, según ha informado Medio Ambiente, permiten mejorar la estructura del bosque, aumentar su estabilidad frente a la sequía y reducir la vulnerabilidad ante plagas.
Por ello, y como parte fundamental del plan, la Consejería ha iniciado una línea de reforestación progresiva con especies autóctonas mejor adaptadas al clima de Melilla, entre las que destacan el acebuche, la tetraclinis, y su cohorte vegetal mediterránea asociada.
Ha aclarado que este proceso “no busca sustituir de forma abrupta las masas existentes, sino avanzar hacia una estructura forestal más diversa, estable y resiliente, reduciendo la dependencia de formaciones monoespecíficas densas”.




