El próximo martes se celebra la festividad de Todos los Santos, el 1 de noviembre, fecha en la que según la tradición, los cristianos acuden al camposanto a visitar los sepulcros de sus familiares en señal de respeto. Con tal motivo, la Ciudad Autónoma refuerza en estos días las labores de mantenimiento que se llevan a cabo en el Cementerio de la Purísima Concepción para que los fieles puedan cumplir con esta arraigada costumbre. El viceconsejero de Control y Gestión de Servicios, Francisco Villena, destacó del trabajo que se realiza en estos días, que se han hormigonado dos parcelas nuevas, con lo que se ha llegado ya al 80% del total de la superficie del recinto. En declaraciones a este Diario, el viceconsejero de Control y Gestión de Servicios, Francisco Villena, explicó que gracias al trabajo de mantenimiento que se lleva a cabo a lo largo de todo el año en labores como pintura o parcheo, "cada vez necesitamos de menos mano de obra para terminar" los retoques de cara a que el camposanto cristiano pueda recibir las miles de visitas que cada año concita la celebración de la festividad de Todos los Santos, es decir, "que se realizan sólo pequeños retoques". El único dato que trastoca un poco los planes de la Viceconsejería es que este mes finaliza el contrato con la empresa que presta apoyo a los Servicios Operativos, por lo que se está "en un impasse" hasta que se pueda contratar a una nueva.
Pequeñas obras
Por lo demás, detalló que de cara a la festividad del 1 de noviembre, se ha renovado la pintura de la fachada principal del cementerio, previo parcheo, mientras que en el interior se están "atendiendo algunos desperfectos como la Galería San José que tenía grietas que hemos tapado pero que hay que hacer un estudio y ver el estado de la infraestructura de la cubierta y las columnas".
Dijo también que se ha completado el hormigonado de la parcela 19, una actuación que ha durado cerca de tres meses, y que se está completando la 17, con lo que "se cubre uno de los objetivos que nos habíamos marcado de poder echar una capa de hormigón en todas las parcelas del cementerio y creo que ya se ha actuado en el 80 por ciento" de ellas.
Añadió Mariano Carralero, administrador del cementerio, que las actuaciones para hormigonar las parcelas se hacen siempre con el máximo mimo, colocando cubiertas de plástico sobre los sepulcros para evitar que puedan sufrir desperfectos o les salpique el cemento. Además se cuida la inclinación del terreno para facilitar el desagüe del agua de lluvia. "La parcela 19 se ha completado y han tardado casi tres meses y la 17 se está haciendo por el personal de los planes de empleo, que los tendremos hasta diciembre", precisó.
Explicó Francisco Villena que además de reforzar la pintura y la limpieza del recinto, anunció que ayer mismo se iniciaron los trabajos para la plantación de crisantemos en los parterres y jardineras de todo el recinto, con la intención de embellecerlo. "Asimismo se ha realizado un repaso de las fuentes para evitar problemas de fugas o atoros y que todo esté listo para el 1 de noviembre. Pero esto es posible porque se ha hecho una inversión importante de mantenimiento a lo largo de todo el año, por lo que ahora nos demanda un mínimo esfuerzo", aseguró.
Descarta el viceconsejero que en estos momentos sea preciso acometer alguna obra de envergadura en el camposanto de la Purísima Concepción, salvo continuar con la capa de hormigón de las parcelas que faltan, la reparación de galerías de nichos y completar la red de saneamiento para la evacuación del agua de lluvia en determinadas parcelas del recinto. Esta es una actuación que podrá completarse en los próximos meses porque no se da ninguna situación de emergencia.
Tradición
Francisco Villena espera que este primero de noviembre el cementerio reciba miles de visitas de melillenses, tal como ocurre todos los años, porque "los melillenses son fieles a sus difuntos". Reconoció que en estos últimos días del mes de octubre no se ha visto demasiado movimiento de familias que acudan al camposanto a contribuir a los preparativos de esta próxima celebración, pero no descarta que se produzca a partir del viernes. "Casi siempre los ciudadanos buscan los fines de semana, que es cuando pueden venir, y se dedican a los arreglos el viernes, sábado y domingo", informó.
Indicó que al objeto de atender cualquier incidencia que pueda producirse el 1 y 2 de noviembre, se establecerá un retén de operarios integrado por barrenderos, fontaneros y de mantenimiento para dar una pronta respuesta. "Todos los años, por mucho que estemos atentos, se producen fugas o averías en las fuentes, por eso contamos con fontaneros para la ocasión", señaló. También se reforzará el personal administrativo encabezado por Mariano Carralero, administrador del Cementerio, que atenderá las consultas de los visitantes.
El retén de mantenimiento estará atento, igualmente, al correcto funcionamiento del ascensor que ese día "sufre una importante sobrecarga de trabajo y que obliga a paradas para evitar que se recaliente el motor". De hecho "el año pasado la parada fue considerable porque se fundió uno de los aparatos". Indicó que es completamente seguro, que apenas si tiene ocho años de vida y que junto a él se instaló una escalera metálica con descansillos, que vino a sustituir una de piedra que impedía las personas con escasa movilidad o los cochecitos de los niños poder superarla. La escalera metálica acaba de ser reparada. Se han sustituido varias planchas que presentaban un acusado deterioro por efecto corrosivo de la humedad salina del mar. "La gente se quejaba porque había agujeros en algunas planchas de la escalera, pero ya las hemos renovado y la escalera está en perfecto estado", aseguró Villena.
Las que también siguen un proceso de renovación son las escaleras de madera que se usan para llegar a los nichos. Dijo que se ha renovado ya el cincuenta por ciento y que según la normativa, dada la altura de las galerías de nichos, tienen que tener unas determinadas dimensiones. "Son pesadas porque son de madera, pero cumplen la normativa y son seguras. Se intentó con escaleras de aluminio que eran más ligeras, pero perdían estabilidad y las juntas se aflojaban. Tuvimos que desechar el ponerles ruedas porque se volvían inestables y no se les podía poner un freno porque entonces eran completamente inservibles para los usuarios, porque requerían de un gran esfuerzo físico. Así que seguimos apostando por las escaleras de madera", aclaró el responsable de Servicios Operativos de la Ciudad Autónoma.
Otra novedad es la instalación de un nuevo sistema de control del aire y ventilación de la zona del horno crematorio, para reducir por completo el escape de humos o cenizas.
Aumentan las incineraciones
Según Mariano Carralero, administrador del Cementerio, a lo largo de este año 2016 se han producido entre 320 y 330 fallecimientos de melillenses y de ellos, unos 150 han preferido ser incinerados. Las cifras son similares a las de otros años pero sí reconoce que se está produciendo un paulatino aumento en aquellas familias que se deciden por la incineración en vez por el entierro tradicional. El precio no encarece demasiado el coste de los servicios funerarios a contratar con las empresas de pompas fúnebres, puesto que la cremación cuesta algo más de 130 euros, dinero que recibe la Ciudad Autónoma.
Mariano Carralero se ha convertido en todo un experto en el uso del horno y según señala, el instalado en Melilla incluye la quema también del ataúd, aunque estos restos no llegan a la familia. De hecho durante el proceso se utilizan una serie de chorros de aire que retiran las cenizas de la madera antes de iniciar la cremación del cuerpo, restos que después pasan por un proceso de molido. "Es decir, que lo que los familiares reciben en la urna son las cenizas de su ser querido y nada más". Las urnas se pueden enterrar en algunas de las tumbas y panteones familiares, o bien en la galería de columbarios del recinto, en la que aún queda espacio para un par de años. Otros prefieren llevarse a casa la urna, con el correspondiente certificado.



