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Personas en un evento formal en Melilla con banderas de España

La Semana. MH, 02/02/2026

Por: J.B.

 

 Bajas laborales (IT)

Los datos sobre las bajas laborales suelen aparecer en informes agregados nacionales o sectoriales, donde Melilla destaca repetidamente por tener una de las tasas más altas de absentismo por IT en España, superior a la media nacional.

Tendencia general: Melilla aparece sistemáticamente entre las regiones con mayor incidencia de bajas por IT (junto a Canarias, Galicia y País Vasco). Las tasas suelen superar el 7% de jornadas laborales perdidas, frente a medias nacionales del 5-6% en años recientes.

Melilla mantiene tasas elevadas de bajas laborales por IT durante el periodo 2022-2025, superando con frecuencia el doble de la media nacional en algunos indicadores.

Algunos datos significativos:

Año 2023: Melilla tuvo una de las tasas más altas de España, alrededor del 7% de las jornadas laborales perdidas por absentismo. De enero a septiembre de 2023 se registraron 4.265 procesos de IT por contingencias comunes (enfermedad común o accidente no laboral), un aumento del 17,23% respecto al mismo periodo de 2022.

Año 2024: Melilla superó, según informes de las mutuas y un análisis comparativo de la UE, el 7% en el indicador de absentismo por IT, frente a una media nacional del 5,94%.

2025: Persiste la tendencia alta, con menciones a un absentismo del 15% en el sector público local (muy superior a la media). No hay, todavía, cifras anuales completas disponibles a fecha de febrero 2026.

En resumen, Melilla mantiene tasas elevadas de bajas laborales por IT durante el periodo 2022-2025, superando con frecuencia el doble de la media nacional en algunos indicadores.

El Gobierno de España ha intensificado, supuestamente, en 2025 y 2026 las medidas para combatir el absentismo laboral y las bajas por incapacidad temporal (IT) potencialmente fraudulentas, un problema que genera un elevado coste económico y social en el país.

Se supone que el Gobierno ha endurecido los controles médicos, con (dicen) revisiones más frecuentes y límites en la duración de los procesos (hasta 18 meses en algunos casos), así como la implementación de nuevos requisitos para la emisión de bajas desde enero de 2025.

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social ha lanzado también un plan específico para 2026-2027 que incluye mayor vigilancia sobre prestaciones por desempleo e IT, con refuerzo de inspecciones y colaboración con mutuas para detectar irregularidades.

En Melilla, donde la gestión sanitaria depende directamente del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), dependiente del Ministerio de Sanidad, la directora territorial Natalia Mata Cadenas (nombrada en agosto de 2025 y en funciones desde septiembre) ha asumido el reto de gestionar estos y otros desafíos en la sanidad pública local. Aunque no se han anunciado medidas específicas contra las bajas fraudulentas.

Todo lo anterior tiene una clara lectura: Hacer muchas cosas sin conseguir resultados (como indican los números) es lo mismo que no hacer nada y sólo sirve para justificar las cantidades que cobran a nuestra costa.

 

Hacer muchas cosas sin conseguir resultados (como indican los números) es lo mismo que no hacer nada y sólo sirve para justificar las cantidades que cobran a nuestra costa.

Miguel Marín se está quedando atrás en la carrera por la sucesión

Por desgracia para él (no sabemos si por suerte para Melilla), el consejero de casi todo en Melilla (y, por tanto, uno de los máximos responsables de que Melilla no cambie o avance en la dirección correcta) se va rezagando, según algunos, en la carrera por suceder a Juanjo Imbroda (si es que el actual presidente no se vuelve a presentar).

Miguel Marín (al que considero mi amigo) tiene un difícil problema que debe resolver: Ahora mismo parece depender en exceso, para actuar o hacer casi cualquier cosa, por un lado, de que se lo autoricen de arriba y, por otro, de que no le pongan pegas los de abajo

Sus detractores dentro y fuera del PP (que parecen ir creciendo) dudan de que, si accede al cargo que actualmente ostenta Juanjo Imbroda, las cosas vayan a mejorar con él y más bien creen que podrían empeorar. Le achacan su tibieza, su miedo a actuar por temor a represalias judiciales, su falta de iniciativa y, sobre todo, sus pésimos resultados a la hora de hacer que se desarrolle el tejido industrial y las empresas de Melilla (los datos del paro son elocuentes y también la situación de las menguantes empresas existentes en Melilla).

Miguel Marín (al que considero mi amigo) tiene un difícil problema que debe resolver: Ahora mismo parece depender en exceso, para actuar o hacer casi cualquier cosa, por un lado, de que se lo autoricen de arriba y, por otro, de que no le pongan pegas los de abajo. Si no se impone, un poco al menos, en ambos ámbitos, será muy difícil que llegue al puesto número 1 (si es lo que realmente quiere, algo que ignoro).

 

 

 

 

 

 

 

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