El cobro de la pensión de enero es un derecho adquirido y no debe ser devuelto. El Congreso rechazó un decreto que incluía una subida para 2026. Pedro Sánchez deberá actuar rápidamente para evitar la congelación de las pensiones.
El cobro de la nómina de la pensión de enero genera un derecho adquirido por lo que ese dinero ya es del pensionista y no se tiene que devolver.
El Congreso de los Diputados ha tumbado el Real Decreto-ley 16/2025, por el que, entre otras medidas que pretendía colar el Gobierno, se hubiera aprobado la subida de las pensiones para 2026. El rechazo del PP, Vox, Junts y UPN a que les colaran otros temas junto a la subida ha sido la causa de su voto en contra.
Los más de 10 millones de pensionistas y jubilados se plantean dos cuestiones, tras la no aprobación de la subida: ¿Qué pasará con sus pensiones? Y, sobre todo: ¿Tienen que devolver la subida ya cobrada en este mes de enero?
Los jubilados no tendrán que devolver lo cobrado de mes este mes de enero, ni será considerado un cobro indebido, al tratarse de un derecho consolidado.
El cobro de la nómina de enero con la subida incluida es un derecho adquirido mientras la norma esté vigente. Recordemos que un Real Decreto-ley despliega todos sus efectos jurídicos desde el momento de su entrada en vigor (en este caso, el 1 de enero de 2026) hasta que el Congreso decida si lo convalidada o lo deroga.
De esta forma, la Tesorería General de la Seguridad Social abona las pensiones con ese aumento del 2,7% para las pensiones contributivas, a excepción de las mínimas que lo hace un 7% y las mínimas con cónyuge a cargo y las pensiones de viudedad mínimas con cargas familiares un 11,4%. Ese dinero es legal y del pensionista y no tendría que devolver ni un solo céntimo.
¿Qué pasa si no se aprueba la subida de las pensiones?
Las pensiones se pueden congelar, aunque es algo que es muy poco probable. Aunque el Congreso tumbará este Real Decreto, Alberto Nuñez Feijóo (PP) ha manifestado que apoyaría la subida siempre que esta propuesta fuera aislada, es decir, sin el resto de medidas como la prórroga de la prohibición de desahucios y de cortes de suministros básicos (agua, luz y gas) a personas en situación de vulnerabilidad.
Tras haber rechazado la medida, la cual se ha tramitado por la vía de urgencia, la contrarreloj ha empezado a correr para el Gobierno de Pedro Sánchez, quien deberá aprobar un nuevo decreto específico que “salve” la subida antes de la siguiente nómina. De no lograrse un acuerdo a tiempo, las pensiones podrían volver técnicamente a las cuantías de 2025, produciéndose una “congelación” de facto en febrero hasta que se solucione el entuerto político.
En resumen: Los pensionistas perderían esa subida, que viene regulada en el artículo 58 de la Ley General de la Seguridad Social. Pero no solo afectará a las pensiones contributivas, también lo hará a las pensiones no contributivas o al Ingreso Mínimo Vital. Parece ser que Pedro Sanchéz pretende que Junts se apunte el tanto (para poder seguir en el poder), proponiendo, el partido catalán (algo que ya le ha ofrecido el PP, pero a lo que ha hecho caso omiso), la subida de las pensiones sin “mochilas” añadidas.



