Los inmigrantes africanos son un problema antiguo. ¡Todo gratis!

El 10 de julio del año 1.992, es decir, hace 30 años y un día, como las condenas a los asesinos de antes ( los de ahora, por unas cosas u otras, cumplen mucha menos pena), publicó el diario Melilla Hoy en portada unas declaraciones del ahora presidente del Club Marítimo de Melilla, José Manuel Calzado, y entonces presidente del CDS  (Centro democrático y Social) en las que pedía/exigía que los partidos políticos de implantación local debían “cerrar filas para buscar una solución al problema de los inmigrantes africanos”. En su opinión, la situación de estos emigrantes se había agravado de forma paulatina por una falta de reacción, al tiempo que consideraba que “se ha intentado sacar provecho político” del tema en cuestión.

Han pasado 30 años, el problema sigue ahí (agravado) y, como entonces, los partidos políticos locales (a los que se han añadido los nacionales, con Pinocho Sánchez y sus socios a la cabeza) van cada uno por su lado en función de sus intereses confesables e inconfesables. ¡30 años después, lo que se ha hecho es nada!

Se sigue hablando, como hace 30 años, de cerrar filas para buscar una solución, de luchar contra el problema en origen, de controlar la inmigración de África a Europa, de no sacar provecho político a la cuestión; pero se hace muy poco y sólo se levanta la voz cuando se producen catástrofes como los muertos de hace semanas. Europa debe tomarse este tema en serio ya y no esperar otros 30 años más…. (no debe/puede esperar a que venga el primo de Zumosol – EEUU- a solucionarnos la papeleta).

Todo gratis

Lo que no tiene un precio/no cuesta/cuesta muy poco, no se valora. Si una camiseta de una marca reconocida y bien posicionada en el mercado tiene el doble de precio que otra similar de otra marca que nadie conoce, es porque se ha invertido en marketing, en posicionar el producto, en materiales de calidad, en publicidad, etc. El que usa la marca más cara se siente orgulloso de llevarla y prefiere pagar más porque, al haber pagado más, siente que compró algo bueno. El que usa la marca desconocida (normalmente por no poder permitirse comprar la otra), no siente el mismo “orgullo de marca” porque pagó muy poco por su camiseta.

En Melilla hay un gran amor al “todo gratis”. Tenemos unos parkings públicos con un precio bajísimo (10 veces menos que en Madrid, por ejemplo) y nos parecen caros. Los conciertos o actuaciones de teatro tienen un precio muy bajo comparado con el de cualquier evento público organizado en el resto de España. Jugar al pádel o al tenis es mucho más barato que en cualquier ciudad española (la mitad), pero también nos quejamos de los precios. Lo mismo se puede decir de la COA, los taxis, las tapas, etc.

En nuestra ciudad todos queremos ir invitados y que paguen otros. Si hay un acto en el que hay que pagar o en el que no regalan nada, lo más probable es que la asistencia sea muy baja. Esto debe cambiar, debemos hacer cosas que tengan valor y debemos acostumbrarnos a que se pague por ellas (como hacemos cuando salimos de Melilla).

No habrá toros en la Feria, salvo que algún empresario particular (a los que abrió la puerta Treviño) invierta para que los haya. Creo que es un error que la Ciudad Autónoma no apoye a un sector tan español como es el taurino y pienso también que las cuestiones ideológicas no deben ser las que marquen si se invierte en “la fiesta nacional” o no. Si la gente está dispuesta a pagar para ver los toros y no solo a ir gratis, se debería seguir invirtiendo en ello desde la Ciudad Autónoma. Los responsables de la ciudad nos deberían representar/contentar a todos, tanto a los amantes de los toros como a los que no les gustan las corridas (no soy un gran amante de una fiesta que, no obstante, respeto).

Diferencia de libertad

La fiesta del Aid el Kebir o Pascua del Sacrificio tendrá lugar este año, por petición de la Comisión Islámica, en la Plaza Multifuncional de San Lorenzo. Ya no se empleará la gran explanada situada junto a la Legión, como se venía haciendo hasta ahora.

El consejero de Medio Ambiente, Hassán Mohatar, dijo en rueda de prensa: “Si la Comisión Islámica nos ha pedido la utilización de suelo público, no se tiene que ver ni bien ni mal, es decir, no se tiene que ver mal en ningún aspecto».

No debería haber demasiada polémica con este tema siempre que se hayan cumplido con todos los trámites para ocupar un espacio público, pero siembra un precedente que dará el mismo derecho a otras religiones o actos multitudinarios.

Conviene recordar, especialmente a los melillenses que se sienten muy cerca de Marruecos, la gran diferencia, en términos de libertad, que hay entre España (Melilla en este caso) y el país vecino. ¿Sería posible hacer un acto católico (o de otra religión que no fuese la musulmana) similar en un espacio público marroquí? La respuesta todos la sabemos: imposible. Valoremos lo que tenemos y no dejemos que nos quieran quitar la libertad para cambiarla por corsés, control público e igualdad en pobreza.

Pese a lo que diga Mohatar, cada melillense lo verá (el caso del cambio de lugar de celebración de la fiesta del Aid el Kebir) como le de la gana. Habrá algunos que lo vean bien, otros lo verán mal, a muchos les dará igual, etc. Lo bueno de tener libertad, que tanto nos diferencia de Marruecos, es que todo el mundo puede opinar y expresarse como quiera (respetando a los demás, claro).

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