Los bulevares reclaman su lugar

Por José Vicente Cobo

Los antiguos diseñadores urbanísticos que tuvieron que trazar una Melilla pujante y en crecimiento, sabían bien lo que hacían. Ellos concibieron calles anchas en las que los árboles tenían un lugar primordial, ellos fueron adelantados a su época y diseñaron bulevares maravillosos que cien años después, hacen cada día de Melilla una ciudad más fresca, agradable y habitable.


Con el tiempo ese diseño se desechó, quizás por la especulación sobre el terreno, y se pasó a las plantaciones de árboles en línea, es decir en las aceras y pegados a los edificios, en ocasiones tan pegados que molestan a los vecinos y causan problemas, lo que lleva a los jardineros a continuas podas que dejan al árbol tan pelado que su sombra casi no da consuelo al transeúnte.


El Concepto de BULEVAR, denostado por nuestros diseñadores urbanísticos actuales, quiere recuperar su valor en la actualidad y reclama el lugar preponderante que nunca debió perder en Melilla. El cambio climático y las elevadas temperaturas nos están diciendo a gritos que es el diseño que realmente aligera el calor y hace la vida más agradable a los ciudadanos.


Los años han ido pasando y como no podría ser de otra forma, llega el momento de «rediseñar» el centro de Melilla con el fin de hacerlo peatonal. Y nuestra inseguridad e indecisión típicas, salen una vez más a la luz haciéndose evidente en un trazado actual que no termina de ser ni peatonal, ni de tránsito de vehículos, quedando entre «Pinto y Valdemoro», más bien se podría decir que no es «ni chicha ni limoná». Algo que nunca ayuda, pues o estamos a favor o estamos en contra, no sé puede servir a dos señores a la vez…..


Las anchas calles de Melilla permitían perfectamente volver al origen, y recuperar los bulevares, los que tan buen resultado han dado y siguen dando allí donde existen. Si bien no se exige que estén formados obligatoriamente por grandes ficus, se les concede el beneficio a otras muchas especies menos ornamentales, pero eso sí, siempre el trazado en bulevar. Un diseño que por suerte lleva generando infinidad de bondades: la primera de ellas que deja las fachadas modernistas a la vista, la segunda que no molesta a las viviendas ni a los vecinos, y la tercera que se convierte en el perfecto aliado contra las altas temperaturas, que además cada año irán en aumento.


No quiero con esto decir que se vuelva a rediseñar el centro, pero sí que cada obra enfocada a peatonalizar una calle, que se haga en forma de bulevar. El futuro se los agradecerá infinitamente a aquellos que valientemente tomen una decisión asi.
Sean valientes señores de urbanismo!!!


Seamos modernos a la par que clásicos queridos conciudadanos!!!
Los antiguos «urbanizadores» sabían bien lo que hacían. Seamos sensatos y utilicemos el sentido común emulando los pasos que ellos dieron para cofigurar, junto a nuestros grandes aliados los árboles, una ciudad capaz de soportar el calor. Mucho, mucho calor. Y más calor aún.

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