La plantilla de la U.D. Melilla reanudó este lunes al trabajo semanal en el Estadio Álvarez Claro, después de regresar sin recompensa de su visita a La Condomina, en un partido en el que al menos mereció puntuar ante el UCAM Murcia, pero una sucesión de contratiempos y una polémica decisión arbitral en el último suspiro, con un penalti señalado en la acción final del tiempo añadido, acabaron dejando a los unionistas con las manos vacías.
Superado el golpe, el vestuario ya mira al frente, ya que no hay margen para los lamentos y centra todos sus esfuerzos en el próximo compromiso de Liga de este domingo ante el Club Atlético Antoniano, en el Estadio Álvarez Claro (12’00 horas), en otra gran final por la permanencia.
Como es habitual tras la jornada de competición, la sesión tuvo un enfoque principalmente regenerativo. Los futbolistas que acumularon más minutos realizaron trabajo suave sobre el césped, complementado con estiramientos y ejercicios de recuperación en el gimnasio, mientras que los menos habituales completaron una sesión más exigente, combinando fuerza en el gimnasio y tareas con balón en la zona anexa al terreno de juego principal.
La única baja es la de Olmedo, que tuvo que abandonar el choque en Murcia tras sufrir una luxación en el hombro. El jugador será sometido a pruebas médicas en los próximos días para evaluar el alcance exacto de la lesión. El resto del grupo se ejercitó con normalidad.
La plantilla disfrutará este martes de jornada de descanso y retomará la preparación el miércoles en el Álvarez Claro, donde continuará afinando detalles de cara al duelo ante el Antoniano.



