La popular fotógrafa, visiblemente emocionada, se ha mostrado “muy agradecida” a la cofradía por haberle dado este “regalo”: “Esto ha sido el colofón para terminar este año que, gracias a Dios, todo ha ido bien”
La Cofradía de la Soledad de Nuestra Señora y el Santísimo Cristo de la Paz ha saldado este martes una “asignatura pendiente” con la fotógrafa Mercedes Benítez, popularmente conocida como Merche Melilla, al otorgarle la tarea de realizar el cartel anunciador de la cofradía para esta Semana Santa. Una distinción que “se lo ha ganado a pulso por su saber estar, por saber dónde ir y dónde recoger”, según ha señalado en rueda de prensa el hermano mayor de la cofradía, Francisco Javier Calderón, que lo considera un acto de “justicia” hacia ella. “Creo que era un buen momento para ella el decirle que iba a ser un de sus fotos el cartel que diera ese aldabonazo y que recorra todo el resto de Cuaresma que nos queda y que nos lleve al momento álgido del Domingo de Resurrección”, ha dicho.
A su juicio, el encuentro entre el Santísimo Cristo Resucitado con su madre, la Virgen del Rocío en la Plaza de España ante numerosas personas, resume “el sentir verdadero del cristiano, que, al final resucita”.
Calderón ha elogiado la “maravillosa foto” que ha sacado Merche Melilla para el cartel anunciador de la cofradía para esta Semana de Pasión, sacándole “una luz brillante” a la Soledad pese a que “ella brilla siempre aunque vaya en oscuridad”.
Visiblemente emocionada, Benítez se ha mostrado “muy agradecida” a la cofradía porque haya elegido una de sus fotos para ilustrar el cartel anunciador para Semana Santa.
Ha explicado que, aunque en Melilla se tiene fervor a todos los santos, la ciudad entera “sale a la calle” durante la noche del Viernes Santo, cuando transita en la oscuridad la Soledad de Nuestra Señora.
“Me tiré al suelo”
Sobre la foto, ha explicado que la vio una vez en debajo del altar “tan bonita que me tiré al suelo con la cámara en mano mirando hacia arriba para captarle su cara metida dentro de la corona mirando la tristeza de que esa corona la llevaría su hijo”. “Me tiré al suelo e hice la foto, que la tengo guardada porque es preciosa. Tengo miles de fotos de la Soledad, del Rocío y de todas las vírgenes de aquí de Melilla, y esa me pareció muy bonita”, ha explicado, mostrándose “muy orgullosa” de dicha imagen porque la Virgen “tiene pena” pero, al mismo tiempo, “muchísima luz, aunque ella tiene luz para brillar por sí sola”.
“Un regalo”
“Me gustó mucho esa foto, se la presenté y a ellos les gustó también, por lo que estoy agradecida no, lo siguiente, y además en un año que lo he tenido complicado. Y para mí esto es un regalo, el colofón para terminar este año que, gracias a Dios, todo ha ido bien”, ha concluido.



