SE ULTIMAN LOS PREPARATIVOS PARA UNA EDICIÓN HISTÓRICA
El reglamento se basa en un recorrido de 6,7 kilómetros que hay que completar en una hora. “Lo que le ganes a esa hora es tu tiempo para descansar, comer o dormir. Aquí el límite no lo pone la distancia, lo pone el descanso y, sobre todo, el sueño”, explicó el presidente de Corredores Africanus, Francisco Javier Padilla.
La Consejería de Deporte y el Club Corredores Africanus presentaron este lunes la camiseta oficial de la III Backyard Ultra ‘El Último León’ y, de paso, desvelaron los últimos detalles organizativos de una prueba que se celebrará este próximo sábado 31 de enero, a partir de las 9’00 horas, en el Fuerte de Rostrogordo, y que volverá a convertir a Melilla en epicentro del ultrafondo. El consejero de Deporte, Miguel Ángel Fernández Bonnemaison, calificó esta semana como “especialmente emocionante” para el Área de Deportes, al acoger “un evento único, diferente y muy especial”. “Es una prueba a la que le tengo muchísimo cariño, porque es la tercera edición de una carrera que nació con esta legislatura y que se ha ido consolidando año tras año”, señaló.
Fernández Bonnemaison subrayó que la Backyard Ultra es “una carrera de ultrafondo hecha para personas que desafían sus propios límites”, recordando que “vuelta a vuelta establecen un reto personal que va mucho más allá de lo deportivo”. En este sentido, puso como ejemplo la pasada edición, en la que “los corredores estuvieron 40 horas sin parar de correr en Rostrogordo, en un circuito ideado con muchísimo cariño por la organización”. Este año se espera superar ese número de horas y lo que ya está garantizado es que habrá récord de participación: “Prueba de ello es que cerramos muy pronto los dorsales, fijados en 250 por las características de la prueba, para poder abarcarla con todas las garantías y con la calidad que queremos”.
Camiseta
Uno de los momentos centrales de la presentación fue la puesta de largo de la camiseta oficial, una prenda técnica en tonos rosas y azules, con un diseño degradado moderno y la imagen del león como símbolo del espíritu de la prueba. “Siempre se pone mucho esmero en que esta camiseta sea bonita y sea un recuerdo imborrable para todos los que participan”, afirmó Fernández Bonnemaison.Como novedad destacada, el consejero anunció que la organización entregará una sudadera conmemorativa a quienes completen la décima vuelta, es decir, para aquellos corredores que lleven en sus piernas más de sesenta kilómetros. Fernández Bonnemaison recordó además que la cita cuenta con la categoría Silver Ticket, lo que convierte a Melilla en estratégica dentro del calendario internacional: “El campeón pasa a formar parte directamente del equipo español que competirá en el Campeonato del Mundo del próximo mes de octubre en Cartagena, lo que añade todavía más atractivo a esta Backyard”.
Despliegue logístico
Por su parte, el presidente del Club Corredores Africanus, Francisco Javier Padilla, puso el acento en el importante esfuerzo organizativo realizado en esta tercera edición. “Este año se ha hecho un esfuerzo titánico en la parte logística de la prueba”, afirmó, agradeciendo expresamente el apoyo de la Consejería de Deporte. Entre las principales novedades, Padilla destacó que “por primera vez vamos a alojar a casi 100 personas en las cabañas del Fuerte de Rostrogordo”, algo que “no se había hecho nunca” y que ha sido posible “haciendo auténticos encajes de bolillos, moviendo camas y con la buena voluntad de los trabajadores de las instalaciones”. En cuanto al avituallamiento, explicó que será uno de los grandes puntos fuertes de la competición: “No será un avituallamiento al uso de agua y fruta. En cada vuelta se va a ofrecer alimentación e hidratación diseñada por un dietista deportivo. Tendremos desde agua e isotónicos hasta pasta, sándwiches y comida preparada para 24 horas, que se volverá a repetir”.
Homenaje
El consejero, por último, quiso tener también un recuerdo especial para el speaker, recientemente fallecido, Óscar Giménez Barrios, anunciando un homenaje previo a la salida: “Antes de dar el toque de campana, a las nueve menos diez de la mañana, se le rendirá un sentido homenaje a alguien que fue muy querido por todo el deporte local y que animó desde el principio esta prueba. Será un gesto sencillo, pero hecho con todo el cariño del mundo”.



