El Gobierno de Melilla se ha defendido de las críticas y acusaciones por la situación del centro de protección de La Purísima, del que se han difundido imágenes de menores durmiendo en el suelo y sin apenas espacio, y ha calificado como “eficiente y excepcional” su respuesta ante el aumento de acogidos.
A preguntas de los periodistas, la vicepresidenta segunda y portavoz de la Ciudad Autónoma, Fadela Mohatar, ha asegurado que el centro “está perfectamente dotado y se están aplicando todo tipo de medidas” para atender a los menores, más de 260 actualmente en La Purísima, aunque la cifra total en Melilla supera los 310.
Ha recordado que, de ellos, 144 entraron entre las dos noches de presión migratoria que sufrió Melilla el jueves y viernes de la semana pasada.
“Estamos hablando de una situación extraordinaria en un momento extraordinario y se ha respondido con toda celeridad y eficiencia”, ha aseverado Mohatar para hacer una llamada a la “absoluta tranquilidad”.
A su juicio, “es absolutamente indiscutible” el trabajo que se está haciendo desde el Gobierno melillense “para que continúe la normalidad” en la ciudad tras lo sucedido, con “cero improvisación y cero no atención” a sus responsabilidades en materia de menores.
No obstante, ha admitido que “hay una serie de problemáticas cuando hay una presión más importante”, razón por la que la Ciudad Autónoma ha solicitado al Gobierno central una transferencia de crédito excepcional, al igual que hará con Ceuta con una partida de 25 millones de euros, para atender a los menores migrantes que han llegado.



