¡No se preocupe!… ¡No se preocupe!…le decía sonriente, mientras salía desde detrás de la mesa de despacho, en la cual se encontraba sentado desde que él entró. Le pasó el brazo sobre el escuálido hombro, que sujetaba una cabeza semi agachada, tal vez por el cansancio de tantos fracasos… Ver biografía completa Acceda a la […]