La aventura de Rafa Jódar en el Mutua Madrid Open se detuvo ante el muro más alto del circuito, pero no sin antes dejar una huella imborrable en la arcilla de la Manolo Santana. Jannik Sinner, con la frialdad que otorga el número uno del mundo, puso fin al sueño del joven madrileño en un duelo de cuartos de final que terminó con un marcador de 6-2 y 7-6(0). El italiano impuso su jerarquía desde el primer minuto, castigando con una profundidad asfixiante el revés de un Jódar que entró al partido con el peso lógico del escenario. Tras un primer set dominado de principio a fin por el transalpino, la grada madrileña espoleó a su nueva joya para vivir una segunda manga de altísimo voltaje.
Por Pilar Cayuela Salamanca
Jódar, lejos de claudicar, se soltó la presión y empezó a encontrar las líneas con la derecha que le ha convertido en el protagonista absoluto de esta semana. Logró equilibrar el intercambio, salvando bolas de rotura críticas y forzando a Sinner a buscar soluciones extra en su repertorio. El joven de 19 años llevó el set hasta un desempate que puso en pie a los miles de aficionados que abarrotaban el estadio, soñando con una remontada épica. Sin embargo, en el momento de la verdad, Sinner activó ese modo implacable que le caracteriza; con un tie-break perfecto de 7-0, el italiano cerró la persiana y recordó que, para derrocar al rey, hace falta algo más que valentía. Jódar se despide del torneo consagrado como la gran realidad del tenis español, mientras Sinner avanza a semifinales con el cartel de máximo favorito tatuado en la raqueta.
Más allá del duelo estelar, la jornada consolidó el cuadro de aspirantes al trono con batallas de pura resistencia en todas las pistas. En el cuadro femenino, Anastasiya Potápova selló un pase histórico a las semifinales tras remontar un partido épico contra Karolína Plíšková, imponiéndose por 6-1, 6-7(4) y 6-3 en una demostración de fortaleza física.
Mientras tanto, en el cierre de la sesión nocturna, la solvencia de figuras como Arthur Fils, quien avanzó tras superar a Etcheverry en el dia de ayer, dejó claro que el relevo generacional es ya una realidad palpable en el fango rojo de Madrid. El torneo encara ahora sus días decisivos, con los supervivientes listos para luchar por la gloria en una edición que ya ha pasado a la historia por la irrupción de sus jóvenes promesas.



