La U.D. Melilla firmó este sábado una contundente victoria por 3-0 ante la U.D. Almería B que le permite seguir soñando con la permanencia en el Grupo IV de Segunda Federación, resultado que además certifica el descenso matemático del filial almeriense a Tercera Federación. El conjunto melillense encadena por primera vez en la temporada dos victorias consecutivas y se coloca a solo dos puntos del puesto de Play-Out, aunque aún permanece a siete de la permanencia, lo que mantiene vivas sus opciones a falta de cinco jornadas. El triunfo refuerza la confianza de un equipo que ha reaccionado en las últimas semanas y vuelve a creer en sus posibilidades de salvación de la mano de Miguel Rivera.
La primera mitad fue de claro dominio de la U.D. Melilla, en un terreno de juego rápido que dificultaba la circulación del balón, aunque los locales supieron imponer su ritmo desde el inicio. El conjunto azulino salió muy decidido, consciente de la trascendencia del encuentro, y pronto comenzó a generar peligro sobre la portería rival.
El primer gol llegó en la primera ocasión clara del partido, en una acción a balón parado. Tras un saque de esquina botado por Abreu, Segura remató de cabeza y, aunque el guardameta evitó el tanto en primera instancia, el rechace volvió a caer en el propio jugador azulino, que no perdonó para establecer el 1-0.
Con ventaja en el marcador, el Melilla jugó con mayor tranquilidad y controló el ritmo del encuentro, aunque el filial almeriense trató de reaccionar. En el minuto 22, Taufek dispuso de una clara ocasión en un mano a mano ante Franganillo, pero su remate se marchó fuera. La respuesta local no se hizo esperar y el equipo volvió a apretar en busca del segundo tanto.
Este llegó en el minuto 37, tras una gran acción individual de Abdelah por la banda izquierda, que terminó con una serie de rechaces dentro del área y Chavarría fue derribado por detrás por un defensor andaluz. El colegiado señaló penalti y Abreu, desde los once metros, no falló para poner el 2-0. Con esa renta, los de Miguel Rivera afrontaron los minutos finales del primer tiempo con solvencia y superioridad.
En la segunda mitad, el partido se equilibró, ya que el Almería B mejoró sus prestaciones y logró poner en algunos apuros al conjunto local. Aún así, la primera gran ocasión tras el descanso fue para el Melilla. En el minuto 49, Abdelah aprovechó un error defensivo del filial andaluz, superó a su defensor y se plantó ante el portero, pero el guardameta evitó el tercer tanto local con una gran intervención, despejando el balón a córner.
Acto seguido se vio a un Almería B más atrevido, que llegó a inquietar en varias ocasiones. Taufek volvió a probar a Franganillo desde la frontal en el 50’, mientras que Iker tuvo una clara oportunidad de cabeza que se marchó fuera un minuto después.
Pese a ello, el Melilla supo resistir y esperar su momento para sentenciar. Ese momento llegó en la recta final. Tras un aviso previo de Quindimil en un saque de esquina, fue Dago quien cerró el partido en el minuto 89, aprovechando un robo de balón para plantarse ante el portero y definir con calidad el 3-0 definitivo.
Al término del encuentro, la afición melillense despidió a los jugadores con una gran ovación y coreando el nombre de su entrenador, Miguel Rivera, además de entonar el “sí se puede”, reflejo de la ilusión creciente por lograr una permanencia que, hace apenas unas jornadas, parecía mucho más lejana.



