El programa concluyó con actividades en 40 grupos de centros educativos, enfocándose en la detección temprana y ciberviolencia.
Las charlas del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos, llevadas a cabo por la Dirección Provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, concluyeron el pasado viernes. Estos talleres, impartidos por la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno en Melilla, se realizaron en cerca de 40 grupos de todos los centros educativos de la ciudad.
El programa se centró en prevenir comportamientos de discriminación por razón de sexo y combatir la violencia de género. Las sesiones estuvieron dirigidas a alumnado de cuarto de la ESO, Formación Profesional y Ciclos Formativos, y se desarrollaron entre febrero y abril.
Laura Segura, responsable de la Unidad, lideró las formaciones. En estas, se abordó la prevención de la violencia de género, subrayando la importancia de comprender su carácter estructural y su origen en el machismo y la desigualdad. «Se buscó que los estudiantes sean capaces de identificar los primeros signos de esta violencia», explicó Segura, con el fin de contribuir a la prevención y detección de posibles casos.
El Plan Director también se enfocó en la prevención de riesgos asociados al uso de nuevas tecnologías y el ciberacoso, resaltando que las redes sociales y servicios digitales han introducido nuevas formas de violencia de género.
Entre los temas tratados se incluyeron la violencia de género, la violencia digital o ciberviolencia, la trata y explotación de seres humanos, y la prevención de delitos sexuales. El objetivo fue fomentar valores de respeto, tolerancia e igualdad entre mujeres y hombres, así como promover la interposición de denuncias en casos de violencia sexual y de género.
La participación del alumnado fue destacada, mostrando una actitud muy participativa y un notable interés en los talleres. Estos espacios de reflexión, cambio y toma de conciencia resultan especialmente relevantes en jóvenes. Además, se promovió que el trabajo realizado continuara más allá del aula, incentivando a los jóvenes a actuar como agentes de cambio en sus entornos.



