El entrenador del Club Balonmano T-Maravilla Melilla, Faisal Salmi, destacó el carácter y la capacidad de reacción de su equipo para ganar el pasado sábado al Balonmano Pozuelo (29-23), en un partido que llegó al descanso con desventaja para las melillenses (9-14) y que acabó resolviéndose gracias a una sobresaliente segunda parte. El técnico melillense puso en valor la respuesta del grupo, que suma su cuarta victoria consecutiva y se consolida en la quinta posición del Grupo D de la División de Honor Plata Femenina, antes de afrontar este domingo el exigente desplazamiento a Madrid para medirse al Balonmano Alcobendas en el Pabellón de Los Sueños, a partir de las 12’30 horas.
Faisal Salmi explicó en primer lugar que el equipo comenzó el partido con buenas sensaciones, apostando por las rotaciones desde el inicio. “Empezamos bastante bien los primeros diez minutos, moviendo un poquito el banquillo, dando minutos a jugadoras que habitualmente juegan menos o que venían de lesión, y la verdad es que el inicio fue bueno, con intensidad y buenas sensaciones”.
Sin embargo, reconoció que a partir de ese tramo inicial el equipo perdió solidez defensiva y cometió errores que permitieron crecer al rival. “Estuvimos un poco ansiosas en defensa, con demasiadas ganas de recuperar el balón, lo que generó espacios que ellas aprovecharon bien, mientras que en ataque también perdimos muchos balones por precipitaciones en la toma de decisiones”.
Además, señaló que esas imprecisiones permitieron al Balonmano Pozuelo marcharse al descanso con ventaja en el marcador. “Le dimos opciones para crearnos bastantes problemas y se fueron al descanso con una renta de cinco goles, pero tras la reanudación, destacó la capacidad del equipo para rehacerse en un momento complicado del partido. “Aunque ellas también apretaron al inicio, fuimos capaces de trabajar el partido poco a poco, mejorar en defensa, subir el nivel defensivo y en ataque hacer las cosas más sencillas y tomar mejores decisiones”.
En resumidas cuentas, afirmó que ese crecimiento se tradujo en un parcial muy favorable que terminó decantando el encuentro. “Conseguimos una ventaja de más once goles y al final lo positivo es que el equipo fue capaz de recomponerse y darle la vuelta a un partido que se había complicado”.
Salmi subrayó también la igualdad existente en el grupo y la necesidad de no confiarse ante ningún rival. “Este partido nos tiene que servir para saber que no hay ningún equipo fácil. Da igual los puntos que tenga cada equipo, cualquiera puede ganar a cualquiera. Es una liga muy competida y todos los equipos te pueden sorprender”.Por último, el técnico melillense valoró especialmente el carácter mostrado por sus jugadoras. “Me quedo sobre todo con el carácter del grupo para sacar el partido adelante en la segunda parte y convertirlo en un aprendizaje, pero el equipo ya trabaja con la vista puesta en el encuentro del domingo ante el Balonmano Alcobendas, a domicilio”.
“Llevamos desde el martes preparando este partido, que será bastante complicado fuera de casa, ante un rival que aquí nos ganó de diez. Tenemos muchas ganas, lo llevamos esperando tiempo y para nosotros es una revancha”.



