Fabulación: La divina comedia napolitana local (De Mario Puzo)

Por José Megías Aznar, Melilla.levantate@gmail.com

Una tarde de invierno caminaban los paseantes de la noche por la orilla del mar mediterráneo. Ahora son amigos interesados en la destrucción de sus compañeros de gobierno. No se soportan, pero se necesitan para conseguir sus objetivos. Hasta hace unos meses eran enemigos viscerales por su diferencia de edad, de credo y partido. Uno es un liberal permisivo de todo en su vida. El otro la imagen esperpéntica y trasnochada de su concepto político atávico o decimonónico.

Después de una larga caminata por la orilla pelágica, donde tuvieron tiempo para analizar sus fuerzas y posiciones actuales. El joven le contó que al principio confiaba en quien lo nominó, pero que se creó un lobby junto a la jefa de la casa rosada hasta que discutió con ella en una reunión a principio del estío. Y ahí empezó a marcar sus fuerzas haciendo valer se representatividad en la Asamblea. El mayor vio el momento para atraérselo, como la fábula de Esopo “El lobo y el cordero”. El joven cordero inexperto cayó rápidamente en las garras del lobo astuto y desagraciado por la confianza del cordero.

La luna empieza a reflejarse en la hermosa bahía y deciden continuar su conversación por el barrio de Pedro del Real Sánchez. Se paran en un establecimiento de la calle principal (la Campana). Allí disfrutan de un oloroso té a la menta, el joven hubiera preferido una cerveza bien fría pero no se atreve. Reflexiona para su interior, por qué éste no deja asistir a su grupo al Día del Orgullo y al Día de Melilla.

Le vino la imagen de un cardenal censor que criticaba a Miguel Ángel por sus desnudos en la Capilla Sixtina.

Miguel Ángel, indignado por las críticas del maestro de ceremonias Cardenal Biagio de Cesana, lo retrató en el «Juicio Final» en el infierno con orejas de burro y una serpiente alrededor del cuerpo y otra mordiéndole en sus genitales.

El mayor le agradece su colaboración con 400.000€ para la causa de atender a ex tutelados. El joven le responde “Ya estamos en el mismo barco”. Sí, pero que nadie se entere, sobre todo tu ex. Yo no tengo ex, responde rápidamente. Me refiero a tu jefa política. Aunque te llamen tránsfuga, no abandones tu escaño. No te preocupes por mi exjefa la tengo rodeada es muy cobarde. Ella sabe lo que yo sé.

Un día de estos me explicarás el negocio de tus empresas y la adquisición de fincas inmobiliarias. Me ha dicho Jesús que sois muy amigos y que trabajáis en intereses comunes. De acuerdo, cuando tú me expliques las colocaciones en empresas, las diferentes adjudicaciones menores y por emergencia, la creación de empresas unipersonales y las que se están quedando tus amigos.

Se acerca un joven marroquí a pedirle para comer. Mira (dice el joven) no entiendo nada a esta gente, le damos solución habitacional y alimentación y no quieren estar ahí arriba (se refiere a la ciudad del futbol). ¿Tú sabes si esta ONG amiga va a poder justificar la cantidad endosada?. Según tu cuñada, la media de asistencia al centro es de 20 personas, lo que supondría que nos cuesta al día cada uno, 102,56€ (cada 30 días nos cuesta un residente  3.076,80€). La pensión completa en habitación doble en un hotel 4 estrellas  sale por 140€ (70€ por 30 días nos saldría más barato,  2.100€). Creo que va a tener que devolver dinero, no va haber ningún funcionario que firme la justificación y el interventor está al  acecho.

 Por cierto, (continua el joven) lo hemos tenido que rectificar dos veces: una para poner 80 ex tutelados, pero el interventor en su informe de fiscalización lo hace por 40, y la otra para cambiar la fecha constituyente del presidente de la ONG. Según me han dicho son mucho menos de 20. Hemos seguido tus instrucciones, yo y los dos aspirantes a número uno. Además, como sabes, al ser un local municipal no tiene gastos de ningún tipo, ni alquiler, ni luz, ni agua, ni mantenimiento, ni gastos de limpieza, etc.

No te preocupes, todo se resolverá cuando ganemos las elecciones por mayoría absoluta (Habla el mayor). Por cierto, no sé porque hablas de dos aspirantes a sucederme. Yo creo que sois tres. Me gustaría contar contigo para ser número uno (ya te has sentado en mi sitio de la Asamblea), pero tendrás que corregir algunos comportamientos en tu vida privada y pública. Tú serías un magnífico candidato. Los otros dos, no lo tengo muy claro. Uno a mis espaldas critica mis decisiones y es muy ambicioso. La otra es indescifrable en sus aspiraciones. No se opone jamás, pero me crea problemas con los históricos. – Le dice el joven – ¿y tu cuñada,  Responde del mayor? A esa ni me la nombres, me está creando muchos problemas. Me arrepiento de no haberle pedido que dejara correr la lista, aunque ella está dispuesta a irse, pero en CPM no hay tránsfugas ni dimisiones. Mi tiempo es cuando confecciono la lista.

Siguen caminado por el paseo central, cuando aparece una espléndida calesa, tirada por un corcel negro azabache y conducida por un cochero con librea para llevarlos a ver las obras de Vía Láctea. 

Se encuentran con el empresario adjudicatario de la obra y le dice que está quedando muy bien. El joven lo abraza efusivamente, ya que son amigos desde la adjudicación por emergencia de la preparación del terreno para “El Laboratorio Ciudad de Melilla” y por un kiosco para Turismo. Dice el mayor: ¿hermano cómo llevas lo de Altos del Real? Bien, sin problemas -responde el empresario-. Dice el mayor: vamos a dar un paseo por la pista de carros y vemos al excavador trianero. ¿Quién? Dice el joven. A éste tienes que conocerlo. Es muy importante para nuestro futuro. A éste le adjudicamos por emergencia la preparación del terreno del cuartel de Santiago para poner una estructura modular donde ubicar a los menores no acompañados, le hemos autorizado como gestor de Residuos Inertes, RCD y nos va construir unos módulos bioclimáticos anejos a la Purísima y muchas más cosas.

El joven se asombra un poco y decide que no va. Le recuerda “La Divina Comedia”. Cuando Dante  narra a Virgilio los personajes que están en infierno, sobretodo en el noveno círculo.

Se despiden amablemente. El joven se dice: me voy a tomar unas copitas que tengo tertulia y me gusta ir calentito como el día de la paella. Mientras éste me apoye, me podré dedicar a mis empresas, a mis hoteles y a mis viajes.

Nota del autor:

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. O no, como diría Rajoy.

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