agosto 9, 2022 12:05

El ministro Albares cancela sorpresivamente su viaje a Marruecos tan solo horas antes de volar a Rabat

La reunión entre José M. Albares y su homólogo marroquí Nasser Bourita no será hoy

Aunque no ha habido una explicación oficial de esta marcha atrás del titular de Exteriores español, la decisión se produjo tras una conversación telefónica entre Pedro Sánchez y el Rey Mohamed VI

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, debía haber volado ayer jueves a Rabat para reunirse hoy viernes con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, y, entre otros temas, abordar la reapertura de las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla, la normalización completa de las conexiones marítimas y los preparativos de la próxima operación ‘Paso del Estrecho’. Sin embargo, horas antes de tomar el avión, se ha anunciado la cancelación de su viaje. Aunque no ha habido una explicación oficial de esta marcha atrás del titular de Exteriores español, la decisión se produjo tras una conversación telefónica entre Pedro Sánchez y el Rey Mohamed VI, en la que invita al presidente del Gobierno español a visitar Marruecos.

Muchos esperaban la fecha del 1 de abril para ver cómo se materializaba con hechos, la normalización de las relaciones entre España y Marruecos, tras el giro del Gobierno en la cuestión del Sáhara Occidental. Sin embargo, a primera hora de la tarde, cuando el ministro de Exteriores español José Manuel Albares tenía previsto volar a Rabat, se confirmaba la anulación de su viaje. La decisión cayó como un verdadero “jarro de agua fría” entre quienes habían albergado esperanzas en este encuentro con Bourita y sus posibles repercusiones en Nador y su entorno más cercano como Nador. Una conversación telefónica momentos antes del presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI puede estar detrás de esta decisión, aunque realmente no hay una versión oficial sobre ello, porque la llegada de Albares antes que la de Sánchez, entraba dentro de lo previsto y la cancelación se hace difícil de entender, cuando realmente su propósito era preparar la visita del jefe del Gobierno de España.

El fallido viaje de hoy viernes era resultado de la voluntad expresada por los dos países de iniciar una nueva etapa en la relación que deje atrás la peor crisis en décadas después de que el Gobierno haya dado su bendición al plan de autonomía para el Sáhara que planteó Rabat en 2007 y que dejaría a la antigua colonia española bajo soberanía marroquí y con algunas competencias transferidas.

En su comunicado del 18 de marzo, el Gobierno manifestó que se iniciaba «una nueva etapa de la relación con Marruecos basada en el respeto mutuo, el cumplimiento de los acuerdos, la ausencia de acciones unilaterales y la transparencia y comunicación permanente» y con el objetivo de «garantizar la estabilidad, la soberanía, la integridad territorial y la prosperidad de nuestros dos países».

Desde entonces, tanto Albares como Sánchez han reivindicado la importancia de cerrar la crisis con Marruecos, más en un contexto como el actual con el conflicto abierto en Ucrania, por la relevancia que tiene la relación bilateral con un país vecino como el reino alauí, país clave tanto en la lucha contra la inmigración ilegal como contra el terrorismo.

Por eso, en su comunicado el Gobierno apostó por «afrontar juntos los desafíos comunes, especialmente la cooperación en la gestión de los flujos migratorios en el Mediterráneo y en el Atlántico, actuando siempre con un espíritu de total cooperación, y restablecer la plena normalidad en la circulación de personas y bienes, en beneficio de nuestros pueblos».

Apertura de las fronteras

Y esos serán precisamente los temas principales en la agenda del viaje de Albares, a tenor de lo manifestado por el ministro durante su comparecencia en el Congreso el pasado 23 de marzo, cuando adelantó que abordará la normalización completa de las conexiones marítimas, los preparativos de la próxima operación ‘Paso del Estrecho’ así como «el restablecimiento, de forma controlada, de la circulación de personas y bienes» entre los dos países.

No obstante, a la luz de lo manifestado el pasado miércoles por Sánchez en el Congreso, no parece que la reapertura fronteriza sea inmediata ya que se está preparando «un protocolo que defina el criterio de entrada en el territorio español y asegure el tráfico seguro y fluido». Además, el Ministerio del Interior ha prorrogado hasta el 30 de abril el cierre que se decretó como resultado de la pandemia.

El tráfico marítimo permanece suspendido desde marzo de 2020. Como resultado de ello, en los dos últimos años no se ha producido la operación ‘Paso del Estrecho’ pero además, en un claro síntoma de la crisis bilateral, el Gobierno marroquí optó por autorizar la llegada de sus expatriados en ferrys especiales desde otros puertos europeos en Francia e Italia. La reanudación ahora es una medida muy esperada a ambos lados del Estrecho, dados los millones de viajeros y la mercancía que se mueve entre ambos países.

El problema migratorio ha sido sin duda determinante en el paso dado por el Gobierno, como se deduce de lo manifestado tanto en el comunicado como por sus miembros en las últimas semanas. La presión migratoria ha sido una de las herramientas empleadas por Marruecos ya en el pasado para presionar a España, algo que también ha ocurrido en esta crisis.

Todas estas cuestiones, que se iban a abordar hoy entre Albares y Bourita, tendrán que esperar después de una cancelación del viaje solo horas antes de producirse.

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