El Melilla Torreblanca C.F., líder de la Primera División Nacional de fútbol sala femenino, no pudo pasar del empate (1-1) ante el MRB Móstoles FSF en el regreso a la competición tras el parón por los compromisos de la selección española, en un encuentro muy igualado en el que las melillenses llevaron el peso del juego, pero se encontraron con un rival muy sólido en defensa. A pesar del empate, el conjunto melillense suma un punto que le permite mantener una cómoda ventaja al frente de la clasificación de la Primera División femenina, con nueve puntos sobre el segundo clasificado, el STV Roldán, que aún debe disputar su encuentro de esta jornada en un duelo directo ante el Futsi Atlético Navalcarnero el próximo miércoles 1 de abril.
El encuentro comenzó con el guión esperado, con el Melilla Torreblanca llevando la iniciativa y tratando de imponer su ritmo de circulación de balón, mientras que el Móstoles optaba por un planteamiento defensivo muy intenso, esperando su oportunidad a la contra y en acciones a balón parado.
Las locales movían el balón con paciencia, buscando espacios en la defensa madrileña, que se mostraban muy ordenada y solidaria en las ayudas. Sin embargo, cuando mejor estaba el conjunto que dirige Gustavo Bravo llegó el gol visitante (0-1). En el minuto 7, tras un saque de esquina botado en corto, Piti asistió a Nere Moldes, que dentro del área logró superar a Bia Da Silva para poner el 0-1 en el marcador.
El tanto obligó al conjunto melillense a dar un paso más en ataque, aumentando la presión y el ritmo de juego en busca del empate, y con el paso de los minutos, el Torreblanca comenzó a generar más ocasiones y a encerrar al Móstoles en su campo.
La insistencia local tuvo su recompensa cuando el conjunto madrileño alcanzó la quinta falta. En el lanzamiento de libre directo desde la frontal, Laura Uña no perdonó y estableció el empate (1-1) a poco más de cuatro minutos para el descanso. Antes de llegar al intermedio, la propia Uña dispuso de un lanzamiento de diez metros que obligó a la portera Pitu a realizar una gran intervención para evitar el segundo tanto melillense.
Tras el descanso, el partido mantuvo un ritmo alto, con un Melilla Torreblanca volcado en busca de la remontada, aunque el Móstoles seguía muy firme en defensa y no renunciaba a sus opciones en ataque. De hecho, las visitantes tuvieron una de las ocasiones más claras de la segunda mitad con un remate al palo de Irene García que pudo cambiar el signo del encuentro.
El paso de los minutos aumentó la tensión y el intercambio de ocasiones. El líder dominaba territorialmente, pero el Móstoles defendía con mucha intensidad, dificultando las finalizaciones claras.
En el tramo final, las melillenses rozaron el gol de la victoria en varias ocasiones, incluida una acción en la que Ana Luiza estuvo a punto de marcar a puerta vacía, pero la defensa madrileña salvó el balón bajo palos cuando el gol ya se cantaba en la grada.
El partido entró en sus últimos instantes con máxima igualdad y emoción, incluso con la expulsión de Ana Luiza en los últimos segundos tras una acción en un saque de esquina, aunque ya sin tiempo para que el marcador volviera a moverse.
Con este empate, el Melilla Torreblanca continúa al frente de la clasificación y amplía provisionalmente su ventaja sobre sus perseguidores, sumando un punto más en una jornada complicada ante un rival que demostró por qué es uno de los equipos más competitivos de la categoría. Aunque el líder buscó la victoria hasta el final, el empate mantiene su sólida posición en la lucha por el campeonato.



