El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma, Miguel Marín, ha subrayado que hay que ser “severos” y “rigurosos” en las aplicaciones de las normas sobre menores tutelados, sin dejarlos “a su libre albedrío”
La Ciudad Autónoma de Melilla ha anunciado que iniciará una investigación exhaustiva sobre lo ocurrido el pasado viernes en el centro de menores de La Purísima, cuando un grupo de jóvenes tutelados se amotinaron para exigir el abono de una paga de 10 euros de forma “violenta y agresiva” con motivo de la festividad del fin del Ramadán, el Aid el Fitr, aparte de las vestimentas que los trabajadores del centro les proporcionaron con motivo de dicha festividad, y que, finalmente, acabó abonando la Consejería de Políticas Sociales.
“Debemos de ser rigurosos con la actuación que puedan llevar a cabo menores extranjeros, o cualquier otro tipo de menor, en cualquiera de estos centros. Hay que ser severos en las aplicaciones de las normas y no podemos dejarlos a su libre albedrío. Eso no lo podemos hacer”, ha subrayado en rueda de prensa el vicepresidente primero de la Ciudad, Miguel Marín.
“Que no vuelva a suceder”
En su opinión, hay que tomar nota de lo sucedido y “evitar que eso vuelva a suceder”, así como atender las reivindicaciones de los trabajadores del centro, que reclaman, entre otras cosas, recursos personales y materiales como material antidisturbios. “Entiendo que son peticiones que son razonables”, ha dicho Marín, que apuesta porque “estemos todos alineados” en esta cuestión para evitar que este tipo de incidencias se produzcan. “Y si se producen, que los profesionales cuenten con los medios necesarios para poder dar respuesta a este tipo de incidencias”, apostilla.
A preguntas de los periodistas, el dirigente popular ha aseverado que el Gobierno local “siempre” apuesta por programas formativos y de educación para mejorar la conducta de los menores. “Ese tipo de programas formativos se llevan haciendo desde hace muchísimos años, otra cosa es que estos menores quieran aprovechar esa formación o no”, arguye, afirmando que muchos de ellos la aprovechan y se integran en la sociedad melillense “como un ciudadano más”.
“Hay que fijarse en ese tipo de ejemplos”, remata.