El filial de la U.D. Melilla confirmó su gran momento de forma al imponerse este sábado por 2-0 a la UDC Torredonjimeno, con goles de Guille Espínola y Ussama, un triunfo de prestigio ante un rival en puestos de Play-Off que permite a los melillenses escalar hasta la octava posición del Grupo IX de la Tercera Federación y consolidarse en la zona media alta de la clasificación. El encuentro arrancó finalmente a las 16’15 horas, con retraso sobre el horario previsto debido a la llegada tardía del avión en el que se desplazó el Torredonjimeno, circunstancia que no enfrió en absoluto a los aficionados asistentes en el Campo de La Espiguera, con una gran entrada y un ambiente de fuerte sentimiento de pertenencia hacia el segundo equipo azulino.
Desde el inicio, el conjunto dirigido por Pepe Arredondo impuso un ritmo alto y una presión asfixiante que impidió al equipo jiennense desarrollar su juego, llevando el peso del partido ante un rival claramente superado por la intensidad local. Fruto de ese control llegó el primer tanto en el minuto 10, cuando Chegu firmó una brillante acción individual, arrancando desde la banda hacia el centro, antes de asistir a Guille Espínola, que definió con un disparo preciso a la escuadra.
El gol reforzó la confianza de los unionistas y encendió aún más a una grada completamente entregada, que empujó a su equipo en busca de una renta mayor. En el minuto 30, Ayoub tuvo que abandonar el terreno de juego tras un mal apoyo que le provocó molestias en la rodilla, aunque todo quedó en un susto y no parece revestir gravedad.
El dominio del Melilla B volvió a reflejarse en el marcador a balón parado. Pepe Gil colgó el balón al área, Javi Vertiz prolongó y Ussama, con una espectacular chilena, firmó el segundo tanto de la tarde en una acción tan vistosa como efectiva, que desató la euforia del público en el minuto 37.
Tras el descanso, el filial mantuvo la misma intensidad y ambición, con la clara intención de sentenciar el choque, mientras que el Torredonjimeno adelantó líneas y asumió más riesgos, lo que generó algunos acercamientos, pero se encontró con un Óscar Jiménez muy seguro, que volvió a dejar su portería a cero por tercer partido consecutivo.
Los azulinos dispusieron de varias ocasiones para ampliar la ventaja, especialmente por medio de Suli, Adil y Yusef, aunque el marcador ya no se movería. El 2-0 final certifica el gran momento del filial de la U.D. Melilla, que cierra el mes de enero en plena progresión, instalado entre los ocho primeros clasificados y respaldado por una afición que empieza a sentirse reflejada en un equipo que transmite compromiso, identidad y ambición de crecimiento.









