Melilla puso este domingo el broche a su histórica participación, en el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas Sub-14, con derrota ante una sólida Navarra por un resultado de 6-0 (FOTOS RFMF)
Más allá del resultado final, el conjunto melillense cerró un torneo que ya forma parte de su crecimiento deportivo, compitiendo con carácter y demostrando que su debut en esta competición no ha sido fruto de la casualidad, sino del trabajo constante y de la ilusión de un grupo que ha sabido sobreponerse a cada desafío.
El encuentro estuvo claramente condicionado por el desgaste físico acumulado durante las jornadas previas, un factor que terminó marcando el desarrollo del mismo. A pesar de ello, Melilla no renunció en ningún momento a su identidad competitiva, saltando al terreno de juego con orden, intensidad y una notable disciplina táctica que durante muchos minutos logró incomodar a una Navarra que partía como favorita. Superado el primer tramo del choque, un desafortunado gol en propia puerta rompió la igualdad y supuso un duro golpe anímico para Melilla. El 1-0 no sólo alteró el marcador, sino que también afectó a la confianza de un equipo que hasta ese momento había sostenido con firmeza el empuje rival. A partir de ahí, las navarras supieron aprovechar ese pequeño bajón emocional de Melilla, e incrementando el ritmo comenzaron a encontrar más espacios entre líneas. Esa mayor fluidez ofensiva se tradujo en dos nuevos tantos antes del descanso (3-0). En la segunda parte, la falta de gasolina se hizo cada vez más evidente y las de Ángel García acabaron encajando tres goles más hasta el definitivo 6-0.






