El Club Voleibol Melilla disputará este domingo la segunda final de la Copa del Rey de su historia y tendrá la oportunidad de intentar sumar su segundo título copero a sus vitrinas, tras imponerse en un emocionante duelo al Cisneros La Laguna de Tenerife por 2-3 (23-25, 25-23, 22-25, 26-24 y 10-15), en la semifinal celebrada este sábado en el Pavelló Fuente de San Luis de Valencia ante 2.350 espectadores. El conjunto dirigido por Salim Abdelkader se medirá en la final al C.V. Manacor, que sorprendió al eliminar al C.V. Guaguas por 2-3, en un encuentro que comenzará a las 17’30 horas.
El encuentro arrancó con un conjunto melillense algo impreciso, obligado a remar durante buena parte del primer set, al tiempo que el Cisneros llevó la iniciativa en el marcador, pero el conjunto de Salim Abdelkader no perdió la compostura y ajustó su recepción y su bloqueo en el tramo decisivo. Tras salvar dos intentos de reacción rival, el Club Voleibol Melilla cerró el parcial en su tercera bola de set (23-25), dando el primer golpe sobre la mesa.
La segunda manga estuvo marcada por la igualdad y por los contratiempos físicos en el conjunto melillense. Primero, Lucas Malaber tuvo que abandonar la pista por lesión, siendo sustituido por Zeus París, lo que obligó al equipo a reajustar su estructura ofensiva. Poco después, el líbero Dani Ruiz sufrió un golpe en la rodilla que le impidió continuar, generando una situación delicada en el puesto clave del juego del equipo.
Ante este escenario, Malaber volvió a pista en la posición de líbero, ya que no podía participar en acciones de ataque, pero sí podía desempeñar esa función para reforzar la recepción y la defensa. Pese a las dificultades y al esfuerzo de reorganización, el equipo melillense logró salvar dos bolas de set, aunque finalmente el conjunto tinerfeño cerró el parcial por 25-23, igualando el encuentro.
Lejos de venirse abajo, el Club Voleibol Melilla reaccionó con carácter en el tercer parcial. Ajustó su defensa y encontró mayor fluidez ofensiva, incluso después de un aparatoso choque entre Malaber y París que sembró la preocupación momentánea. Con sangre fría en los puntos decisivos, los ‘gladiadores’ volvieron a adelantarse al llevarse el set por 22-25.
El cuarto capítulo fue un intercambio constante de golpes. El Cisneros logró una ligera ventaja en la recta final, pero el equipo de la Ciudad Autónoma tiró de orgullo y forzó el empate a 24 con dos bloqueos determinantes de Fede Martina y Víctor Méndez. Cuando parecía que la remontada podía culminarse, el conjunto lagunero aprovechó sus últimas oportunidades para cerrar el parcial por 26-24 y forzar el desempate.
En el ‘tie break’, el Club Voleibol Melilla mostró su versión más ambiciosa. Con un inicio contundente y un Fede Martina asumiendo galones en ataque, los melillenses abrieron brecha rápidamente. La diferencia alcanzó los cuatro puntos en el momento clave y el equipo supo administrar la ventaja con madurez para sellar el 10-15 definitivo que certificaba el pase a la final.
Fede Martina fue designado MVP del encuentro tras firmar 25 puntos y liderar al equipo en los momentos de máxima presión. También resultó determinante Víctor Méndez, imperial en la red, con 21 puntos y una actuación sobresaliente en bloqueo y ataque. Una victoria de enorme mérito que sitúa al Club Voleibol Melilla a un paso de volver a levantar el título copero.



