(FOTO GINER)
Melilla ha dado este sábado por la noche el pistoletazo de salida a su Semana Santa con la presentación oficial de su cartel, ‘El amor siempre triunfa’, obra de José Pedro Cobreros Olivas, en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.
El cartel descubierto “no es solo un expresión artística, sino también es un testimonio de fe que nos invita a mirar más allá del dolor del calvario”, según ha manifestado José María Aguilar Gómez, quien ha sido el encargado de presentar el cartel ante numerosas autoridades en el templo cristiano.
Explicó que la obra “nos invita a pensar cuál es el camino que Dios tiene de nosotros, y que sin querer o queriendo, todos nos desviamos de él a lo largo de nuestras vidas”.
“Corazón hecho por Dios y para Dios”
“Con este cartel nos recuerda y hace que no se nos olvide que el cristianismo ha muerto muchas veces, pero ha resucitado porque tiene un Dios que se ha levantado de la mismísima tumba. Nos recuerda que nuestro corazón está hecho por Dios y para Dios, y que, entre hermanos hay que ayudarnos, y que nunca es tarde para volver a empezar sin importar las veces que te caigas”, ha manifestado.
“El cartel nos enseña que hay que amar en la ayuda, en el dolor, en la entrega y el servicio, sobre todo en aquel que es diferente a mí y en el que no piensa como yo, y saber que sin la gracia de Dios, que es la que nos sostiene, caeríamos en picado, y que nuestra fe es la certeza de lo que no se ve, pero se siente”, ha apostillado.
El presentador del cartel ha pronunciado su discurso mientras su autor descubría la obra acompañado por la marcha procesional ‘Y al tercer día’ ante los presentes, que han arrancado en aplausos.
Así, y dirigiéndose a Cobreros Olivas, le ha pedido con su cartel a “saber reconocer a Dios en el altar, a ser como esa mariposa que bate sus alas para ir hacia su luz y transformarnos como cristianos nuestras vidas”.
Pregón
Tras el cartel, el pregón de la Semana Santa de Melilla se celebrará el próximo domingo 22 de marzo en el citado templo cristiano y estará a cargo de José Pedro Pomares.



