Desde mi otero| Nadie escarmienta en cabeza ajena

Por Francisco Robles

El método científico se basa en el encadenado práctico de ensayo-error-corrección-ensayo, en la búsqueda del resultado que cubra nuestras mejores expectativas, y todo ello fruto de la experiencia; la misma no tiene porqué ser exclusivamente propia, sino que se puede utilizar la derivada de los ensayos de otros grupos de investigación. 

Esto que parece tan obvio, por desgracia no tiene general ni siquiera amplia aplicación, al menos en la actuación de algunos gestores públicos, dando lugar a ser permanente ejemplo del dicho “nadie escarmienta en cabeza de otro».

Cuando en autonomías como Galicia, Canarias o Baleares, han aplicado filtros no sólo para llegar allí -incluso para entrar a locales y eventos públicos-, como son la exigencia de estar vacunado, o haber padecido la infección, en Melilla no se aplica ninguna en base a que nuestra situación epidemiológica no lo exige -de momento-.

Precisamente de eso se trata, de no llegar a la situación que los exija porque ya será tarde, cada vez es más frecuente -y lo será aún más con el avance del verano-, el conocer en nuestro entorno casos de contagio relacionados con el regreso de un viaje a la península. Imagínense lo que va a suponer el final de las vacaciones, allá por finales de agosto y principios de septiembre.

De ahí que se torne como imprescindible establecer controles a pie de barco y avión, porque sabemos de donde nos va a venir el mayor riesgo, al menos hasta lograr una vacunación efectiva de la población. Para una vez que nuestra situación real de insularidad podría ser una ventaja, se decide no aprovecharla.

Para evitar confusiones y bajadas de guardia prematuras, como lo fue la “caída de la mascarilla», hay que recordar que la inmunidad comunitaria, sólo se alcanza a partir de lograr vacunar totalmente -o sea, con las dosis requeridas- al 70% del población como mínimo; por eso hay que evitar las noticias que alaben el que se alcance un porcentaje alto de población con una dosis (cuando sean necesarias dos), sin informar claramente a la opinión pública que ello significa que aún no se tiene la inmunidad comunitaria de nuestra población, creando una falsa sensación de seguridad. 

N.A.- Ya no hay duda al respecto, y deberemos de recibir una dosis de recuerdo de la vacuna, al hecho de la compra de 2000 millones de  vacunas por la U.E., se ha sumado la afirmación de la ministra Darias al respecto; ya se dijo desde este espacio de opinión,  que nos prepararámos para recibir junto a la vacuna antigripal una dosis de la vacuna Covid, parece que será este mismo año, y -por eficiencia de medios- debería ser durante la próxima campaña de vacunación antigripal cuando ello ocurra, al  menos en los grupos de población en los que ésta está indicada.

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