La Delegación de Defensa veta la iniciativa urbanística al considerar que el ámbito debe quedar libre de actuaciones por razones de defensa nacional
La Delegación de Defensa en Melilla, dependiente de la Administración General del Estado, rechazó la propuesta de la Ciudad Autónoma para favorecer la legalización de las viviendas construidas en el entorno del Cerro de Palma Santa, una zona donde desde hace años existen edificaciones levantadas sin un control urbanístico efectivo.
Según consta en la documentación oficial, elaborada en el marco de los trabajos de revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), la Ciudad Autónoma había planteado la posibilidad de declarar este ámbito como núcleo rural aislado, con una ordenación específica y de baja intensidad. La propuesta contemplaba congelar la situación actual, permitir edificaciones de un máximo de dos plantas y declarar fuera de ordenación —e incluso expropiar— aquellas construcciones que superaran ese límite, con el objetivo de avanzar hacia una cierta legalidad urbanística con la colaboración vecinal.
En los informes municipales se reconocía que alrededor de la zaguía existente en Palma Santa se habían ido levantando edificaciones de notable antigüedad, cuyo control urbanístico no había podido ejercerse con la intensidad requerida, y que la restitución plena de la legalidad resultaba difícil dadas las circunstancias.
Sin embargo, la Delegación de Defensa ha emitido un informe desfavorable en el que recuerda las alegaciones ya formuladas por la entonces Subdirección General de Patrimonio del Ministerio de Defensa durante la tramitación de la revisión del PGOU de 1995. En dicho pronunciamiento se insiste en que, para garantizar la operatividad de las unidades militares y en interés de la defensa nacional, todo el terreno comprendido entre la Pista de Carros y la frontera debe quedar libre de cualquier tipo de actuación.
Defensa subraya además que no debe alterarse el trazado actual de la Pista de Carros y que cualquier actuación urbana al este de esta infraestructura debe prever viales e interconexiones que salvaguarden su uso exclusivo militar. Estos criterios, según el organismo estatal, siguen plenamente vigentes y deben mantenerse.
El informe, firmado por el delegado de Defensa en Melilla, Jesús Damián González de Quevedo Orellana, concluye trasladando el rechazo de la propuesta a la Ciudad Autónoma “a los efectos que se estimen oportunos”, lo que en la práctica supone cerrar la puerta a la regularización urbanística planteada por el Gobierno local en el Cerro de Palma Santa.



