Con motivo del Día Internacional de la Educación, el sindicato defiende que la participación activa del alumnado solo puede desarrollarse en un sistema educativo “sólido, equitativo y adaptado a la realidad específica de Melilla, con un profesorado reconocido, respaldado y suficientemente dotado de recursos”
CSIF Melilla ha reivindicado el “papel insustituible” del profesorado como garante del aprendizaje formal, la cohesión social y la convivencia intercultural para lograr la cocreación educativa que propone la UNESCO con motivo del Día Mundial de la Educación.
En un nota de prensa, el sindicato ha expresado su apoyo las iniciativas marcadas por la UNESCO, que este año ha puesto el acento en el papel de la juventud en la cocreación del futuro educativo. En este sentido, defiende que la participación activa del alumnado solo puede desarrollarse en un sistema educativo “sólido, equitativo y adaptado a la realidad específica de Melilla, con un profesorado reconocido, respaldado y suficientemente dotado de recursos”.
“La educación en Melilla es un derecho humano fundamental y un bien público esencial, especialmente en un territorio marcado por una elevada diversidad cultural, social y lingüística”, ha subrayado el sindicato, que deja claro que la defensa del sistema educativo en la ciudad autónoma exige “un compromiso firme” del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes y de las administraciones competentes para garantizar centros educativos “bien dotados, plantillas suficientes y estables”, así como condiciones laborales que permitan al profesorado ejercer su labor “con autonomía, estabilidad, seguridad y rigor profesional”.
“Sin estos pilares, la participación juvenil corre el riesgo de convertirse en un concepto vacío, desvinculado de la realidad cotidiana de las aulas melillenses”, advierte.
CSIF insiste en que las desigualdades educativas a las que se enfrentan los jóvenes en el mundo se acentúan en Melilla, donde confluyen factores socioeconómicos “complejos que requieren una atención educativa reforzada y políticas específicas”.
Por ello, considera que la transformación del sistema educativo debe situar “en el centro a las personas y, especialmente, al profesorado, cuya labor es imprescindible para garantizar una educación de calidad y para favorecer la formación integral del alumnado como ciudadanos críticos, preparados para convivir en la diversidad y adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos”.
Por todo ello, el sindicato ha pedido que se refuerce la educación pública en Melilla, se reduzcan las ratios en todos los niveles educativos, se doten a los centros de más recursos humanos y materiales, se mejoren las condiciones laborales, retributivas y de estabilidad del profesorado, se respete la autonomía pedagógica y la libertad de cátedra, y que se invierta de manera sostenida en educación en la ciudad autónoma.



