Usuarios denuncian la falta de servicio a domicilio y el perjuicio para personas mayores y sin vehículo
Las quejas por el reparto de bombonas de butano en Melilla continúan sucediéndose y generando un creciente malestar entre los usuarios. El último episodio se produjo el 31 de diciembre, cuando un ciudadano llamó al servicio telefónico de Cepsa para solicitar una bombona y recibió como respuesta que debía desplazarse a una gasolinera para adquirirla, ya que no se la podrían llevar a su domicilio.
Este hecho provocó la indignación del afectado, que no comprende que un servicio de atención telefónica no atienda las solicitudes de reparto y derive a los clientes a otro sistema de adquisición. El problema se agrava especialmente en el caso de personas que no disponen de vehículo, obligadas a trasladarse hasta las estaciones de servicio y arrastrar las pesadas bombonas hasta sus domicilios, en muchos casos situados a considerable distancia.
Los usuarios reclaman que se atiendan los encargos realizados por vía telefónica y que el reparto a domicilio se lleve a cabo como ha ocurrido tradicionalmente. Denuncian que, en las últimas fechas, el funcionamiento del servicio por parte de la empresa gasística está generando una situación de enorme descontento social.
La situación resulta especialmente preocupante para las personas mayores o con movilidad reducida, que en muchos casos no pueden valerse por sí mismas. Incluso trabajadores de gasolineras reconocen sentir pena e impotencia al ver a estas personas transportando las bombonas por sus propios medios, ante la ausencia del camión de reparto que debería llevarlas hasta sus hogares.



