CARTA ABIERTA: Al estimado Sr. Consejero de Distrito, Juventud y Participación Ciudadana

Por “Un empresario indignado”

Estimado Sr. Consejero, me gustaría que dedicara unos minutos de su valioso tiempo para leer este escrito y conozca la indignación de los empresarios de Melilla. COMENZAMOS;

El 19 de diciembre de 2021 se publicó la Orden de Convocatoria para la Concesión de Subvenciones destinadas a facilitar el acceso al mercado laboral y fomentar la estabilidad de la contratación de las personas jóvenes. Anualidad 2021

Varias empresas de Melilla, presentamos con ilusión la solicitud a la Subvención ante la necesidad de contratación de trabajadores debido a las dificultades por las que estamos atravesando la mayoría de empresas de la ciudad. Junto con la documentación a presentar, debíamos acompañar un Proyecto Memoria de la Empresa para conocer la viabilidad del mismo, y sería el detonante para saber el número de trabajadores que las empresas tienen necesidad de contratar para llevar a cabo su proyecto.

El día 7 de diciembre se publica la tan esperada lista de beneficiarios, omitiendo el listado de denegados (entre los que nos encontramos muchos) así como la causa de denegación, saltándose a su antojo la ley de procedimiento administrativo 39/2015 de 1 de octubre.

Al ver el listado y comprobar las empresas beneficiarias de la subvención, pudimos ver que a varias empresas se les ha concedido entre 7 y 10 trabajadores cada una, lo que significa recibir una subvención entre 70.000 euros y 100.000 euros por empresas, ya que cada trabajador está subvencionado con 10.000 euros, por lo que solo unas pocas empresas (no hay que adivinar quienes son la mayoría) se han podido llevar gran parte de la subvención, y el resto solo hemos podido observar cómo se han repartido el premio, ya que a estas empresas les ha tocado el gordo de Navidad que por fin ha caído en Melilla.

Sr. Mohamed, esta vez no ha deslumbrado por su inteligencia, sino todo lo contrario, creemos que se ha reído nosotros, de la mayoría de los empresarios de Melilla. No se entiende que no se haya tenido en cuenta el trabajo a desarrollar por las empresas y la necesidad de contratar a un número determinado de trabajadores en función de la actividad a desempeñar.

Sr. Mohamed, hubiese sido tan fácil como haberse leído el Proyecto Memoria que algunos hemos presentado para justificar la necesidad de contratación y que dudo mucho que otras empresas lo hayan presentado. Para mayor abundamiento, cualquier persona coherente sabe que un negocio que cuenta con unas dimensiones entre 20 y 30 metros, no tiene capacidad para contratar a 10 trabajadores, así como que es inviable que algunas empresas por la actividad que desarrollan puedan tener necesidad de tan elevado número de empleados.

Sr Mohamed, quizás aún está a tiempo de rectificar de la mala gestión de la subvención y volver a revisar los Proyectos y adjudicarles a las empresas la subvención según las necesidades de la misma y así quizás aún puedan acabar con el enfado de los empresarios melillenses.

Sr. Mohamed, quizás la Subvención debería estar categorizada como Directa, ya que era nominativa, puesto que no podemos entender como en un mismo círculo familiar le han concedido 30 trabajadores (300.000 euros). ¿Suerte? Les ha tocado el primer premio del Gordo, aunque luego han ido cayendo los segundos, terceros, cuartos, quintos, etc… aunque a algunos ni eso.

Señor Mohamed, fíjese que fácil lo tenía, el reparto hubiese podido ser equitativo a todos los solicitantes, tan fácil como dividir el presupuesto entre el número de solicitantes y seguro que cada uno hubiese podido contratar entre 2 y hasta 3 trabajadores. Le recuerdo que el dinero público es de todos y no está destinado sólo a algunos (amigos) y para despistar, alguna que otra empresa externa.

Sr. Mohamed, solo espero que se le haga un seguimiento estricto a las empresas y comprueben que los trabajadores realmente están desempeñando las funciones para las que fueron contratados, y compruebe que las empresas beneficiarias están desarrollando su actividad (cosa que dudo de algunas). Y para despedirme solo me queda decirle “Señor Mohamed, si le queda algo de dignidad, dimita por tan mala gestión, y ya de paso llévese con usted a su Director General así como su Secretario Técnico y el resto del equipo A que tampoco le ha sido de mucha ayuda”.

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