Canallas

Director: Daniel Guzmán / Intérpretes: Joaquín González, Luis Tosar, Daniel Guzmán

Por Ana de la Rosa

Para empezar, conozcamos a los personajes.
JOAQUÍN (Joaquín González) es peculiar y diferente. Ttiene 46 años y no conoce el término medio, mientras que algunos le consideran un superdotado, para otros es un inútil.
Su época de esplendor le duró cuatro años (entre los catorce y dieciocho). Por aquel entonces era rubio, de pelo largo, no se le resistía ninguna chica del barrio ni de las playas del Mediterráneo. Ahora está gordo, solo le queda pelo en las orejas y detrás de la cabeza… y tres dientes. Por suerte conserva sus ojos azules y todo lo que dice o hace provoca la risa.
Pudiéramos decir que es un tipo multifacético: un figura, un buscavidas, un don nadie, un grande que no ha dado un palo al agua en toda su vida, un mentiroso compulsivo que crea una realidad paralela como mecanismo de supervivencia. Un paria con una gigantesca humanidad.
Intenta salir adelante cerrando importantes operaciones mercantiles, pero todo queda en el intento. En definitiva, sobrevive a costa de la mentira y la picaresca.
Los únicos amigos de Joaquín, por llamarles de alguna manera, son LUISMI (Luis Tosar) y BRUJO (Daniel Guzmán). Canallas y perversos, van juntos a todas partes, su único objetivo vital es reírse de todo lo que les rodea.
Luismi vive de su pensión de invalidez y la dudosa gestión de presidente de su comunidad. Tiene un don innato: sacar dinero de debajo de las piedras y la mano a paseo con facilidad.
Brujo está dotado de una agilidad mental sorprendente y un sentido del humor corrosivo. Al igual que Joaquín, no ha trabajado nunca, bueno, su madre le consiguió un empleo de acomodador en el Teatro Español, pero el primer día de trabajo se volvió a casa porque no encontraba sitio para aparcar. Menos mal que conoce a todo el mundo y siempre consigue lo que quiere. Está especializado en artículos electrodomésticos, móviles y material de informática a mitad de precio.
Luismi y Brujo disponen de lo más valioso: tiempo. Para ellos un día sin reírse es un día perdido y para cumplir su objetivo vital tratan de pasar el mayor tiempo posible con Joaquín. Puede decirse que son dos desalmados sin límite, pero cuanto hay que estar, están. Sobre todo para reírse y, de paso, utilizar a su amigo Joaquín para conseguir algún beneficio económico.
ESTHER (Ester Álvarez) es la mdre de Joaquín. Con 75 años, pasa la mayor parte del tiempo sentada en el comedor de su casa con los pies en alto, por motivo -según dice- de su circulación. Debido a su sordera, habla un par de tonos por encima del resto de los humanos, por eso la comunicación con su hijo siempre es a gritos. Para tapar los líos de Joaquín, ha aprendido a mentir incluso mejor que él. Podría vivir holgadamente, si no tuviera que mantener a sus dos hijos y su nieta.
La vida de Esther transcurre más o menos tranquila, dado la familia que tiene, hasta que conoce a Jacinto, alias “Popeye”, en el baile semanal del centro cultural de Orcasitas, que se convierte en su príncipe azul. Pero, por motivos que no es oportuno desvelar ahora, su amor será una empresa imposible.
BRENDA (Brenda González), 14 años y 1’80 de estatura, mulata. Según dicen, hija de Joaquín, producto de una noche “brasileña”. Después de nacer, su madre se fue a Brasil y no ha vuelto a saber nada de ella. El parecido con su padre es absolutamente inexistente: tiene una mente prodigiosa, aprueba todo con matrícula de honor y sin estudiar… vamos que, según el dicho, se parece a su padre “como un huevo a una castaña”. Brenda quiere ser astronauta, pero Joaquín se ha empeñado en que deje de estudiar para convertirse en campeona de yo-yo y poder llevarla a todos los programas de la tele y hacer de ella alguien importante.
CHEMA (Chema González), hermano pequeño de Joaquín, es soldador profesional e introvertido, habla lo imprescindible. Su mayor deseo es poder irse de casa y perder de vista a su familia, algo imposible dado las circunstancias laborales. Practica Wing Chun en casa, disciplina marcial que combina el kung fú con el yoga.
JACINTO “POPEYE” (Víctor Ruiz), de unos sesenta años y 1’40 de estatura, pero con muchas “horas de vuelo”. En la época de Franco pasó una larga temporada en la cárcel por robar una casete. Por el día, caza conejos que vende en las carnicerías y, por la noche, cuida un local-discoteca. En sus ratos libres se entretiene haciendo esculturas con palillos de dientes. Jacinto se mueve en moto, réplica de una de alta cilindrada hecha a “su escala”. Jacinto y Joaquín están en conflicto permanente porque éste no le acepta como novio de su madre.
Jacinto es un buen hombre, muy generoso y necesitado de calor humano. Está solo en la vida, apenas tiene amigos. Todo cambia cuando conoce a Esther.
Su apodo le viene por el nombre del personaje Popeye de “Makinavaja”
Con estos mimbres Daniel Guzmán, director y autor del guion de CANALLAS, ha trenzado la siguiente historia.
Después de veinte años separados, Joaquín, Brujo y Luismi vuelven a encontrarse. Brujo y Luismi siguen sin oficio, Jpero con algún que otro beneficio, mientras que Joaquín se ha convertido en un importante y reconocido empresario, o al menos eso cree él. Ha cumplido 47 años y sigue viviendo en el barrio de Orcasitas, Madrid, en casa de su madre Esther, junto con su hija Brenda, campeona de yo-yo, y su hermano Chema, soldador y maestro Wing Chun.
Joaquín vive en un 9ºB, a nueve pisos de su realidad. Con su único traje (que se pone los trescientos sesenta y cinco días del año) y un maletín vacío, Joaquín intenta día a día cumplir su sueño: ser rico. Pero sus grandes operaciones empresariales apenas le dan para comprar tabaco, poner gasolina a su Opel Corsa del 92 y echar la quiniela.
Joaquín y su familia “van tirando”, hasta el día que reciben una notificación del juzgado informándoles del embargo de la casa por un préstamo de Joaquín que Esther avaló.
Joaquín intentará conseguir el dinero necesario para evitar el desahucio, pero las brillantes ideas de Brujo y Luismi acabarán hundiéndole aún más en la miseria.
Los tres amigos iniciarán una aventura desesperada arrastrando a toda la familia.
Completan el reparto: Julián Villagrán (Moisés), Luis Zahera (Gallego), Antonio Durán “Morris” (Francisco) y Miguel Herrán (Brujo joven).
Daniel Guzmán nació en Madrid en 1972. Casi niño, hacia pintadas en su barrio, que firmaba como Tifón, en protesta contra las cosas con las que no estaba de acuerdo. Esta actividad le llevó a protagonizar el docudrama “Mi firma en las paredes” (1990) para el programa Crónicas Urbanas. Tras esta experiencia decidió convertirse en actor matriculándose en los laboratorios de William Layton y, posteriormente, en la Escuela Universitaria de Artes TAY de Madrid. Buscando algo más seguro, por si fallaba su carrera de actor, empezó a preparar las oposiciones a bombero, sufragando estos gastos montando escenarios para conciertos. En el teatro consiguió papeles en obras como “La dama boba” (1993), “Fronteras” (1993) y “Peter Pan” (1994).
Después de papeles secundarios en varios películas, fue protagonista en “Eso” (1997) dee Fernando Colomo. Por su trabajo en “Éxtasis” (1995), de Mariano Barroso, fue nominado por la Unión de Actores a mejor intérprete revelación.
Tras una larga trayectoria en cine, teatro y televisión, inició su carrera como director, guionista y productor en 2003 con el cortometraje “Sueños”, Goya al Mejor Cortometraje y Espiga de Oro en el Festival Internacional de Valladolid, entre otros premios nacionales e internacionales.
Su primer largometraje como director “A cambio de nada” (2015), autor también del guion, fue uno de los títulos más sobresalientes de aquel año, reconocido unánimemente por crítica y público, obtuvo seis nominaciones a los Premios Goya (Mejor Película, Mejor Guión, Mejor Dirección Novel, Mejor Actriz y Actor Revelación y Mejor Actor de Reparto), consiguiendo los de Mejor Director Novel y Mejor Actor Revelación (Miguel Herrán). La película también fue premiada con la Biznaga de Oro a la Mejor Película, la Biznaga de Plata al Mejor Director y el Premio Especial de la Crítica en el Festival de Cine Español de Málaga.
CANALLAS es su segunda película como director, guionista y productor. Con ella Daniel Guzmán ha participado en la sección oficial a concurso de la 25ª edición del Festival de Cine de Málaga, celebrado del 18 al 27 de marzo.

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