Un melillense lamenta que la obra de peatonalización de la calle Cándido Lobera no haya contemplado un solo alcorque para plantar árboles que pueda dar sombra y frescor a los peatones que transiten por ella. Esta calle, donde se ubica el Teatro Kursaal, es ahora un mar de hormigón, “un despropósito” para nuestro lector, que recuerda que en otras obras de este tipo que se han hecho en la zona sí hay árboles.
Confía en que en la Ciudad Autónoma recapaciten y planten árboles tanto en esta calle como en la calle Cervantes, paralela, que están levantando ahora y que “parece que va a llevar el mismo sello”.
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Calles nuevas sin árboles
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