Por Fidel Moga
La sanidad no se mide en cifras económicas, sino por sus profesionales
El sistema sanitario en la ciudad de Melilla inicia una nueva etapa con el nombramiento del Gerente de Atención Sanitaria del área de salud, Ángel Alberto Romero Cerón, un soplo de esperanza por el deseo de cambio de los profesionales sanitarios en su hartazgo de directivos incompetentes que no han sabido dar solución a los problemas reales que presenta la sanidad pública melillense y que conllevó la huelga de facultativos especialistas más duradera en todo el Sistema Nacional de Salud.
La esfera de inoperancia no se circunscribe al ámbito local, ni mucho menos, los servicios centrales del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria bajo la Dirección de Belén Hernando y la Subdirección de Asistencia Sanitaria de, María José Gemar, han implicado años de retraso en la planificación del Ingesa, cómo justificar que el Plan de Ordenación de Recursos Humanos, necesarios para llevar a cabo los fines que el Ingesa tiene encomendados, dotándolo de los elementos necesarios para su desarrollo en los distintos aspectos que configuran su gestión, publicado en el BOE del 30 de enero de 2018, cuya vigencia temporal estaba prevista para el quinquenio 2017/2021, esté totalmente desfasado cuando según los propios datos de Ingesa, encontrándonos con una plantilla de facultativos envejecida en el intervalo de 61 a 64 años en no menos de un 25.28% en Atención Especializada y en un 42.62% en Atención Primaria
Son muchos los problemas sanitarios que requieren solución, para lo cual es necesario la configuración de un equipo directivo, no de una amalgama de distintos intereses.
Con un Director Médico a tiempo parcial por sus continuos traslados a Granada para disfrutar de un prolongado fin de semana que puede empezar los jueves y regresar los lunes, un amante también del buen comer pagado por terceros, lo pueden atestiguar los diversos locales de hostelería donde se reúne con los representantes de las empresas de servicios, el 13 de agosto con Serramar, una vez interpuesto el recurso ante el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales al procedimiento del Servicio de Seguridad convocado por Ingesa, el 7 de marzo con los representantes de Air Líquide, potencial adjudicataria del suministro de gases medicinales del Hospital Universitario, o la espectacular ingesta de cigalas con los representantes de la empresa adjudicataria de la Gestión de Residuos Sanitarios que todavía se comenta en La Traviata, son algunas de otras tantas comidas con suministradores de la Gerencia de Atención Sanitaria.
El aval del nombramiento de Francisco Toquero como subdirector médico fue del Director Territorial del Ingesa, Omar Haouari, tras consultar al ex Secretario General de Sanidad, una de las caras mas conocidas de la política sanitara, promotor e impulsor del Hospital Universitario y a quienes los melillenses deben el inicio de sus obras, expresando “ si es para médico asistencial, si, para otra cosa, no”. Hoy es su director médico a tiempo parcial y con gran sociabilidad culinaria pagada por terceros, ¡qué podía salir mal!
La dirección de enfermería de atención especializada, ha demostrado durante su trayectoria profesional una capacidad, compromiso institucional y dedicación reconocida, un ejemplo a nivel colectivo de los equipos de trabajo que ha constituido, todo ello a pesar de los intentos desde la Secretaría General del PSOE local por propiciar su cese, para colocar a una de las suyas, trabajar con rigor y ciencia con independencia del color político en aras de la salud de los pacientes es un agravante para una profesional independiente.
La dirección de Gestión y Servicios Generales es inexistente, el cese de su titular el 11 de julio se realizó más con las entrañas que con la cabeza, cómo se puede justificar abonar una indemnización económica por no preavisar con tres meses de antelación su cese, como se recoge en los contratos de alta dirección de Ingesa, y dejar la plaza vacante durante dicho periodo de tiempo, en definitiva es solo dinero de los contribuyentes, es lo que tiene disparar con “la pólvora del rey”
Si la dirección de Gestión y Servicios Generales se encuentra vacante desde el referido 11 de julio, la dirección médica de Atención Primaria lleva más de un año sin cobertura, sin tener en cuenta el periodo de incapacidad laboral de su titular antes de su jubilación. Como Gerente, puede constatar el esfuerzo y compromiso de los médicos de familia de Atención Primaria que a través de sus coordinadores médicos organizan y gestionan los deficitarios recursos autónomamente, en un escalón fundamental del acceso al sistema sanitario, sin directivo alguno implicado en la gestión de los centros de salud.
La dirección de enfermería de Atención Primaria, es un ente bicéfalo, con un director con el preceptivo nombramiento y experiencia previa de coordinador de enfermería en dicha área asistencial y una enfermera de enlace Atención Primaria y Atención Especializada, que ejerce como directiva sin serlo, asidua a los actos y presentaciones en horario laboral ya sean o no organizados por Ingesa, las fotos en la hemeroteca son muy elocuentes para un puesto de trabajo ajeno al equipo directivo aunque asista a su órgano colegiado como las Comisiones de Dirección, pero si es miembro de la Ejecutiva del PSOE local, quizás como Gerente debería interesarse por la productividad mensual de dicha enfermera y si dichos incentivos van ligados a la consecución de los objetivos prioritarios del Ingesa y al desarrollo de la línea de trabajo, se sorprenderá.
El Director Territorial es una figura irrepetible, afortunadamente, ha forzado el cese de tres Gerentes con amplia experiencia en la gestión sanitaria, a quienes se les ha reconocido públicamente su profesionalidad en la labor realizada por el colectivo facultativo, se le han interpuesto sendas demandas por acoso laboral, por presunta sustracción de un expediente, han solicitado su cese el Secretario General de Sanidad, el Director de Ingesa y el Ministro de Sanidad, pero fue la pandemia evitó su cese, han pedido su dimisión sus propios compañeros y lo han abucheado los facultativos especialistas a la entrada del salón de actos del Hospital Comarcal, la Delegada del Gobierno manifiesta en privado por wasapt “ lo de Omar es para cesarlo” y considera que desde su puesto de Director Territorial se puede cesar a empleados púbicos indicándoles a “su equipo” directivo a quien hay que cesar ” sí o sí”, los audios los carga el demonio.
Estos no son los mimbres en los que debe soportar su gestión, salvo que quiera ser el quinto Gerente de Omar Haouari, zalamero en cada cambio de Dirección y escapista ante los problemas,su gestión debe estar sustentada en los profesionales que día a día se esfuerzan por dar una asistencia sanitaria de calidad a pesar de las desafortunadas expresiones de las retribuciones que perciben por parte de la Ministra de Sanidad, cuando la hora de guardia médica es la peor pagada del todo el sistema sanitario y si se compara con otras área geográficas de difícil cobertura es abruma la desigualdad existentes con dichos territorios.
Transcurridos 19 meses desde la publicación en el BOE de 21 de febrero de 2023 zona de difícil cobertura el área sanitaria de Melilla y que debería conllevar un complemento retributivo específico periódico, o facilitar ayuda para la vivienda a través de un convenio con la Ciudad Autónoma de Melilla que ha manifestado su interés en este campo, o mayor puntuación en los baremos de las bolsas de trabajo de ámbito nacional, o flexibilización en la jornada/horario de trabajo, aún se está pendiente de su materialización por la burocratización entre Hacienda, Función Pública y Costes. Tenga como referente a otras zonas de la geografía nacional como Ibiza, que han pasado de no tener oncólogos a tener cinco por los incentivos asociados a la declaración e implantación de zona de difícil cobertura, apliquemos el sentido común, si los facultativos melillenses fuesen los mejores pagados de España, hubiese sido innecesario catalogar las ciudades de Ceuta y Melilla como de difícil cobertura.
Impulse como Gerente las reivindicaciones de sus facultativos, posibilitando la compatibilidad de la actividad profesional privada con el ejercicio de la medicina pública, no podemos discriminar a los profesionales del Ingesa con los de otras Comunidades Autónomas, y quizás así no se hubiesen tenido que anular las consultas de otorinolaringologo por enfermedad del facultativo especialista con una demora en la atención de mas de un mes a pacientes previamente citados, los médicos también enferman y tienen derecho de vacaciones y los pacientes derecho a una cita presencial y no a ser atendidos “on line” en urgencias durante 15 días desde la ciudad de Motril.
La asistencia sanitaria no se puede reducir a cifras comparativas con gobiernos y etapas anteriores, eso lo hace quien carece de empatía y conocimiento en materia sanitaria, la medicina es una ciencia en continua evolución que pretende curar la enfermedad y restituir el estado de bienestar y normalidad funcional del paciente, para ello cuide a sus profesionales y con nuevos mimbres configure su equipo directivo.
Suerte en su nueva etapa, de sus decisiones dependerá que se alcance el nivel de excelencia que requiere la sanidad melillense, o simplemente el traslado a un edificio más moderno y funcional, sin resolver los problemas sanitarios enquistados por Omar Haouari.