Escribe para buscar

Religión

¡Bajo tu amparo siempre, Madre y Patrona nuestra!

Compartir
Madre protectora

Por la Real y Franciscana Congregación de Nuestra Señora de la Victoria

¡Paz y Bien!
En estos momentos de adversidad, con todo lo que estamos viviendo, ahora más que nunca … ¡Cuánto tenemos que agradecerte Madre!
No hay palabras suficientes para expresar lo que hemos vivido durante el novenario que en tu honor hemos celebrado. La iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, bendecida por San Manuel González en mayo de 1918, se ha vestido de gala para acoger tus cultos. Ha sido testigo mudo de la devoción de un pueblo por su Patrona.
Con el lema “Bajo tu amparo nos acogemos, Virgen de la Victoria, Santa Madre de Dios” el pasado 30 de agosto comenzaban unos días intensos de espiritualidad, de emoción y recuerdo por los que nos precedieron y ya gozan de su Divina Presencia.
Gracias a nuestro  director espiritual y vicario episcopal de Melilla, D. Eduardo Resa, en cada homilía, hemos profundizado en el sentido de algunas parábolas, de cómo podemos aplicarlas en el día a día. Todas ellas con clara referencia a ti, Virgen María, a ti Virgen de la Victoria, cuya advocación escogimos hace siglos  para que fueses nuestra Patrona, Madre y Protectora
Los melillenses te hemos querido acompañar de manera especial durante estos días. Ha sido reconfortante ver el templo lleno de fieles devotos tuyos, hasta completar el aforo permitido. Orando en silencio ante Jesús Sacramentado, tu Hijo amado, rezándote el Santo Rosario porque sentíamos que cada Ave María nos acercaba más a ti y poder alcanzar el motivo de nuestras plegarias.
Sabes bien, Madre, porque tu ves el interior de nuestros corazones, que pasamos por unos momentos muy difíciles. El dolor y la tristeza se han extendido por el mundo de la mano de esta cruel pandemia. Víctimas que no cesan, familias rotas por la pérdida de del ser querido que les ha sido arrebatado. En nuestra ciudad han sido 102 personas. A ellos y a sus familias dedicamos el Santo Rosario en el día de tu festividad.
Por eso, Virgen de la Victoria, no deseches nuestras súplicas y llévalas al Padre. Vuelve tus ojos misericordiosos hacia nosotros, tus hijos, especialmente a esta ciudad y sus moradores.
Al renovar el juramento que un día te hicieron nuestros antepasados en la Vieja Melilla, hemos querido expresarte la devoción más sincera y el orgullo que sentimos de tenerte como Patrona y Protectora.
Aunque este año las situación sanitaria tampoco ha permitido que pudieras procesionar por las calles de esta tu ciudad y recibir la devoción de los melillenses. Tu, como Madre Protectora, has estado en ellas, pendiendo de muchos balcones que con tu fotografía han sido engalanados.
En estos días, cada ofrenda  que has recibido, cada oración que hemos elevado iba impregnada del deseo y la necesidad de alcanzar tu intercesión.
Tu, que conoces mejor que nadie nuestras debilidades y flaquezas, ¡fortalécenos!, haznos merecedores de los bienes que para nosotros tiene preparados el Padre.
Virgen de la Victoria, Patrona Coronada y Alcaldesa Honoraria Perpetua de la Valerosa, Humanitaria y Muy Caritativa Ciudad de Melilla, sigue protegiéndonos como lo has venido haciendo desde tiempo inmemorial.
Guía nuestros pasos para que esta ciudad sea ejemplo para el mundo de convivencia y humanidad.
Te pedimos también que reine la paz sobre todo en aquellos lugares donde el mal se ha extendido causando miseria y dolor.
Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita.

Etiquetas:

También podría gustarte

Deja un Comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *