Un estudio del sindicato SATE-STEs pone de manifiesto las dificultades que enfrenta el profesorado en Melilla, señalando ratios elevadas, una carga burocrática excesiva y una falta de recursos suficientes. El informe destaca la desvalorización profesional y las condiciones laborales que afectan al clima escolar.
Un análisis realizado por el sindicato SATE-STEs sobre la situación del profesorado en Melilla ha puesto en evidencia diversos desafíos que afectan a la educación pública no universitaria en la ciudad. El estudio, basado en una macroencuesta, revela preocupaciones significativas entre los docentes, incluyendo ratios de alumnado que dificultan una atención adecuada, una carga burocrática que obstaculiza su labor y una percepción de falta de reconocimiento institucional y salarial.
La encuesta, realizada en noviembre de 2025, contó con la participación de 13.213 docentes a nivel estatal, de los cuales el 16% corresponde a Melilla. Según el informe, el 85,36% del profesorado melillense considera que las actuales ratios de alumnos por aula no permiten una atención adecuada a un alumnado cada vez más diverso. Además, un 97,49% de los encuestados en la ciudad describe la carga burocrática como «asfixiante», señalando que el exceso de tareas administrativas perjudica su labor educativa.
El análisis subraya que el 72,80% de los docentes a nivel estatal carece de los recursos necesarios, tanto materiales como tecnológicos y personales, para ofrecer una educación de calidad. En Melilla, la situación es especialmente preocupante, ya que se requiere un mayor número de sustitutos para docentes de baja y una agilización en la contratación de personal administrativo y de servicios. Asimismo, se demanda un refuerzo de especialistas en los departamentos de orientación de los centros educativos.
El informe destaca la necesidad de una mayor inversión en educación, indicando que la financiación actual se encuentra por debajo de la media de la OCDE. Según el sindicato, es esencial incrementar la inversión al 7% del PIB para compensar el déficit acumulado. En Melilla, los docentes también reclaman una mayor oferta de Formación Profesional para atender la creciente demanda.
En cuanto a la valoración del trabajo docente, el 44,35% de los profesores de Melilla considera que las familias no valoran su labor, y el 74,48% siente que la Administración no les respalda adecuadamente. El estudio señala un deterioro en la percepción de la dignidad profesional, con solo el 67,78% de los docentes calificando su trabajo como digno.
Desde el punto de vista salarial, el 84,94% de los profesores en Melilla afirma que su salario no se ha revalorizado conforme al IPC, y el 80,75% considera que el salario actual no es adecuado. En comparación con el promedio estatal, estos porcentajes reflejan una insatisfacción generalizada en el sector.
El clima escolar es otro aspecto preocupante, ya que el 86,19% del profesorado en Melilla reporta haber sufrido agresiones verbales y, en casos excepcionales, físicas. Además, el 79,08% de los docentes indica un aumento en las agresiones por parte de las familias, lo que contribuye a un ambiente de trabajo tenso y complicado.
SATE-STEs advierte que este contexto impacta directamente en la salud del profesorado, generando un desgaste profesional significativo y un aumento de las bajas laborales. El sindicato exige medidas urgentes para mejorar las condiciones laborales, salariales y de convivencia en los centros educativos, advirtiendo sobre el riesgo real de escasez de profesorado, especialmente en Enseñanza Secundaria y Formación Profesional.



