El líder de Somos Melilla, Amín Azmani, ha pedido declarar la ciudad como “zona tensionada” y aumentar la construcción de vivienda pública. También insta a la adjudicación rápida en situaciones de emergencia para paliar la falta de viviendas asequibles.
El presidente de Somos Melilla, Amín Azmani, denunció la situación de “emergencia” habitacional en Melilla, donde muchas familias enfrentan dificultades para acceder a viviendas asequibles. Azmani citó el caso de una familia trabajadora con dos menores que actualmente reside en el almacén de un local comercial tras perder su hogar por un desahucio y embargo, situación agravada por la crisis del COVID-19.
Durante su visita a la familia, Azmani observó que las condiciones del local «distan mucho de ser una vivienda digna». Afirmó que este caso no es aislado, sino una realidad «cada vez más frecuente» en Melilla, y subrayó que los poderes públicos no deben ignorar esta situación. «Mirar hacia otro lado, decirles que esto es una cuestión de un mercado privado y que la administración pública no tiene que intervenir, no se puede aceptar bajo ningún concepto», destacó.
El diputado también señaló el aumento del 14% en los precios de la vivienda en los últimos meses, calificando los alquileres de “insoportables” para la mayoría de los ciudadanos. Criticó las actuales ayudas al alquiler por ser «lentas» y con criterios «bastante excluyentes».
Azmani pidió al presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, y a la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, que colaboren para mejorar el mercado inmobiliario. Propuso tres medidas: declarar Melilla como “zona de mercado residencial tensionada”, construir masivamente viviendas públicas utilizando el suelo disponible y agilizar las adjudicaciones de viviendas públicas en situaciones de emergencia.
“En vuestras manos está, señor Imbroda y señora Moh, la posibilidad de intervenir”, concluyó Azmani, recordando la obligación constitucional de proteger a los ciudadanos en situaciones de vulnerabilidad.



