Ineptocracia

Collage sobre ineptocracia y problemas de vivienda en España.

Carta del Editor. MH, 4/10/2026

Enrique Bohórquez López-Dóriga

 

Es temprano: las 6,30 horas de un día cualquiera. Me despierta, un día más, el resonar de los altavoces de las mezquitas de Melilla llamando a la oración. No me pongo a orar -sana dedicación- sino a escribir. Y empiezo a escribir esto, que antecede a una de mis Cartas del Editor.

Leo -no ceso de leer críticas a la clase política– tal clase es incompetente para afrontar los problemas humanos, según denunció, hace ya muchos años, el conde Leo Nikolaievich Tolstoi, el autor de Guerra y Paz, en su libro Redención, escrito cuando ya había caído en una profunda crisis. No es nuevo, eso de la incompetencia de la clase política.

Ineptocracia:¿sabemos elegir a quienes saben gobernar?, enorme artículo de Gonzalo Fernández el domingo pasado. Sus dos frases destacadas: 1. Cuando el poder pretende prescindir de la propiedad, los precios y los incentivos, los errores de gobierno se convierten en fallos del sistema. 2. Quizá la ineptocracia surge cuando importa más saber conquistar el poder que comprender lo que se pretende gobernar.

Un ejemplo muy actual: lo de la vivienda en España. Tras aumentar la población en más de tres millones, el déficit de casas supera ya las 700.000 y rebasará el millón en 2028. La magnitud de la brecha entre vivienda terminada y creación de hogares es tal que sería necesario producir en torno a 330.000 viviendas anuales durante los próximos cinco años para absorber el déficit existente, lo que implicaría cuadruplicar el ritmo actual de finalización de viviendas», recordaba en su último informe Caixabank Research.

Liberar suelo, construir viviendas y reducir la presión fiscal, además de mayor seguridad jurídica: eso es lo que se debería haber hecho -y no se ha hecho- para solucionar el problema de la vivienda en España. En vez de eso, ¿qué hace el Gobierno sanchista-separatista-comunista? Crear el caso Maricarmen e invadir, de manera indirecta, la Puerta del Sol de Madrid.¿Tenemos una clase política gobernante, hoy, en España, a la que se puede calificar de ineptócrata? Sí, mucho me temo. Y ni siquiera me sirve de consuelo saber que es un error asumir que el Estado durará para siempre, porque es “una institución que marca una fase de la civilización consustancial a una fase del desarrollo humano. No es esencial, sino incidental”, como escribió Herbert Spencer, el padre del darwinismo, la teoría de la evolución aplicada a la sociedad.

Pero, aunque lo de Pedro Sánchez no durará para siempre, es evidente que el daño que está haciendo a España -Ceuta, como penúltima demostración, el 30 de julio fue asaltado por una multitud procedente de Marruecos y la ciudad sigue padeciendo, bajo la incompetencia del Gobierno durará mucho, mucho tiempo.

Las ampulosamente autodenominados representantes de la clase trabajadora de España, acampadas en la Puerta del Sol, gran atención, bobalicona, periodística. De las viviendas de Ceuta… no se habla.

Dos decretos sanchistas para destrozar definitivamente la situación de la vivienda en España, fueron rechazados el viernes, histórico, en el Congreso, con los votos del PP, Vox y los separatistas de Junts. Sánchez, como ocurrió con lo de su profundo enamoramiento de Begoña, se toma otros días de retiro y, quizás, el presidente más mentiroso de la historia de España, anunciará el lunes que convoca elecciones. Con lo de Ceuta como fondo y sin conseguir ocultar la catástrofe ceutí a base de desahucios. No caerá esa breva, creo yo.

Los Reyes, en Ceuta y Melilla

Veo fotos de Felipe VI y de Pedro Sánchez dándose la mano, muy sonrientes. No sé de qué se ríen. Quizás de que los Reyes vengan a Ceuta y Melilla, el 13 y 14 de octubre, tras la Hispanidad, ¿sin llamar a Mohamed VI?

Pedro Sánchez no vendrá. Muy probablemente porque Mohamed no le ha dado permiso. Con seguridad, porque el recibimiento que iba a recibir en Ceuta y Melilla sería horrible, como se merece.

En fin: bienvenidos los Reyes. Deberían de haber venido antes, pero… más vale tarde que nunca.

El burka y el velo

Dejo para el final el comentario sobre un admirable artículo: La gran estafa moral: exportamos bombas e importamos burkas, un extraordinario artículo de Habiba Ismail que publicamos el pasado viernes, 2 de octubre, Día Internacional de la no violencia.

Todo el artículo es muy profundo, muy trabajado. Destaco, como hace Habiba, uno de sus párrafos/conclusiones finales: “Prohibir el burka en el espa­cio público y sacar el velo obli­gatorio de las escuelas no es castigarlas, es protegerlas de la gran mentira. Es decirles: aquí estás a salvo. Aquí no tienes que pedir permiso para mostrar tu ros­tro. Aquí la ley está de tu lado”.

Muy, muy valiente; como es ella. Aquí, en Melilla, hacen falta muchas más personas tan valientes, tan libres como Habiba Ismail.

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Enrique Bohórquez López-Dóriga

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