Coalición por Melilla (CPM) ha solicitado la ”intervención inmediata” de la Fiscalía de Menores para garantizar unas “condiciones dignas” de los menores acogidos en el centro de menores de La Purísima, ya que denuncia que, a pesar de las declaraciones de miembros del Gobierno local respecto al refuerzo de los centros de acogida, los menores se encuentran en unas condiciones “lamentables, tanto higiénicas como psicológicas y de alimentación”.
La diputada del partido en la Asamblea, Cecilia González, ha criticado que el Ejecutivo regional no dispusiese de un plan b para reforzar el sistema de acogida de menores, “aunque tiene la desfachatez de afirmar que han activado todos los mecanismos necesarios para garantizar la adecuada atención acogida y protección de estos menores”. “Sin embargo, nos consta que no se han habilitado ni adaptado los recursos disponibles para asegurar condiciones dignas de alojamiento, manutención, ni atención integral”, apostilla.
“Generosidad” de los trabajadores
La diputada cepemista ha elogiado en este sentido la “generosidad” de la plantilla de trabajadores de La Purísima “cambiando sus vacaciones, doblando turnos, desbaratando sus planes y jugándose su salud para que el centro no quede desatendido”, puesto que “no se ha contratado personal para reforzar, siguen sin psicólogo desde el primer trimestre del año y bajo mínimos de trabajadores sociales, solo hay uno para la atención a los menores”.
Condiciones higiénicas
En cuanto a la intendencia, González afirma que se les facilitó una muda de ropa el día que llegaron y no se han podido cambiar la misma porque “no se les han vuelto a dar más”.“Las condiciones higiénicas distan mucho de ser las adecuadas”, ha dejado claro, denunciando que los menores carecen de literas y colchones y, los colchones que hay, “siguen sin repartirse”, por lo que los niños recién llegados siguen durmiendo en el suelo “en pésimas condiciones”.
En cuanto a la alimentación, asegura que ésta se limita a un plato a compartir entre cuatro menores.
Por otro lado, advierte del riesgo existente de que algunos de los “supuestos menores no lo sean y estén conviviendo mayores de edad con menores, incluso algunos en edad infantil”. Por lo tanto, no entienden la razón por la que aún permanecen en Purísima y no se los han llevado al Centro Asistencial, “con el riesgo que ello conlleva al compartir zonas comunes de difícil control”. Para evitarlo, considera “determinantes” las pruebas de determinación de edad, “que nos consta que tampoco se están haciendo cuando son imperiosa necesidad”.



