El ex senador ha recordado la iniciativa que impulsó recientemente mediante una carta dirigida al rey de Marruecos, Mohamed VI, en la que solicita su intervención para reabrir la frontera de Farhana con Melilla
El ex presidente del Comité de Amistad Hispano-Marroquí de los Senados de España y Marruecos, exsenador y exalcalde de Beni-Enzar/Farhana, Yahya Yahya, ha defendido este jueves que la reapertura del paso fronterizo de Farhana constituye la mejor vía para aliviar la tensión que se vive en las fronteras de Ceuta y Melilla.
A raíz de los últimos incidentes registrados en ambos perímetros fronterizos, Yahya ha recordado la iniciativa que impulsó recientemente mediante una carta dirigida al rey de Marruecos, Mohamed VI, en la que solicita su intervención para reabrir la frontera de Farhana con Melilla, cerrada desde el 13 de marzo de 2020 con motivo de la pandemia de la COVID-19.
El exsenador ha contrapuesto las imágenes de tensión vividas en los pasos fronterizos con la propuesta de una «vía pacífica, ordenada y firmada por todos los ciudadanos melillenses». En este sentido, ha asegurado que la reapertura de pasos regulados como Farhana debe canalizarse mediante peticiones institucionales y ciudadanas dirigidas al monarca marroquí.
«Si no abrimos pasos regulados como Farhana mediante peticiones formales al Rey, la presión social terminará estallando como en Ceuta», ha advertido.
Yahya ha hecho además un llamamiento para que la iniciativa cuente con el respaldo de ciudadanos de todas las confesiones presentes en Melilla. «Deben firmar ciudadanos musulmanes, cristianos, judíos e hindúes», ha señalado, con el objetivo de trasladar una petición respaldada por el conjunto de la sociedad melillense.
Asimismo, ha criticado lo que considera una «intransigencia española» por no atender iniciativas colectivas como esta carta dirigida a Mohamed VI para abordar la situación fronteriza.
En la misiva remitida al monarca marroquí, Yahya Yahya solicita la recuperación del régimen especial que durante décadas permitió a los residentes de las zonas fronterizas acceder a Melilla únicamente con pasaporte, sin necesidad de visado, en aplicación del acuerdo bilateral suscrito entre España y Marruecos en 1995.
El exsenador sostiene que el mantenimiento de la exigencia de visado está provocando «profundas consecuencias humanas, familiares y sociales» para los habitantes de Farhana y de la provincia de Nador, especialmente para aquellas familias cuyos miembros residen a ambos lados de la frontera.
Según expone, numerosos padres, hijos y hermanos establecidos en Melilla llevan años sin poder reencontrarse con sus familiares de Nador debido a las dificultades para obtener un visado, una situación que, asegura, adquiere una mayor carga emocional durante las principales festividades religiosas musulmanas.




