Los infractores se enfrentan a una sanción de hasta 3.000 euros por depositar placas de yeso y otros materiales contaminantes en un contenedor inadecuado.
Un agente de la Policía Local de Melilla que se encontraba fuera de servicio sorprendió in fraganti a los ocupantes de un vehículo mientras arrojaban escombros a un contenedor destinado a residuos orgánicos, según ha informado el Gabinete de Prensa del cuerpo.
Entre los materiales depositados se encontraban placas de yeso y otros restos de obra considerados altamente contaminantes para el medio ambiente, por lo que su eliminación debe realizarse a través de los contenedores específicos para residuos de obras domésticas o en los puntos de recogida habilitados para este tipo de desechos.
La Policía Local ha recordado que este tipo de conductas supone un incumplimiento de la normativa sobre gestión de residuos y protección medioambiental, por lo que los responsables se enfrentan a una sanción económica que puede alcanzar los 3.000 euros.
Desde el cuerpo policial se insiste en la importancia de utilizar los canales autorizados para la eliminación de escombros y materiales de construcción, con el fin de evitar daños al medio ambiente y garantizar una correcta gestión de los residuos.



