La primera intervención con esta tecnología se ha llevado a cabo este miércoles en el Hospital Universitario de Melilla, donde el primer paciente ha podido utilizar el sistema acompañado por profesionales sanitarios y técnicos especializados
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha traído por primera vez a Melilla un servicio de comunicación aumentativa y alternativa mediante acceso por mirada, una tecnología de última generación destinada a pacientes con enfermedades o lesiones neurológicas que comprometen gravemente el habla y la movilidad.
El organismo sanitario ha puesto en funcionamiento en un centro de salud de la ciudad dos equipos dotados de lector ocular capaces de interpretar el movimiento de los ojos para que los usuarios puedan comunicarse de forma eficaz cuando no les es posible hacerlo mediante el lenguaje oral o el movimiento de las extremidades.
La incorporación de estos equipos permite ofrecer una respuesta especializada a pacientes con patologías neurológicas como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos o enfermedades neurodegenerativas, entre otras situaciones clínicas que afectan gravemente a la capacidad de comunicación.
La primera intervención con esta tecnología se ha llevado a cabo este miércoles en el Hospital Universitario de Melilla, donde el primer paciente ha podido utilizar el sistema acompañado por profesionales sanitarios y técnicos especializados. Durante la sesión se ha mostrado el funcionamiento de estos dispositivos, que permiten al usuario seleccionar palabras, frases, pictogramas o diferentes opciones de comunicación únicamente mediante el movimiento de la mirada.
La directora médica de Atención Primaria del Ingesa en Melilla, Etelvina de Castro, ha destacado que la incorporación de esta tecnología representa «una nueva prestación muy importante para nuestros pacientes y para Melilla», al tiempo que ha subrayado que este proyecto es un ejemplo del modelo asistencial que impulsa el Instituto.
Atención especializada
De Castro ha recordado además que la consulta de Logopedia forma parte del proyecto de la Unidad de Neurodesarrollo y que su ubicación en un centro de salud responde al objetivo de acercar la atención especializada a un entorno “más accesible y cercano” para los usuarios.
La logopeda Karima Hamed Mohand, responsable del proyecto, ha explicado por su parte que esta iniciativa ha sido posible gracias a una subvención del Ministerio de Sanidad y al trabajo conjunto desarrollado con el servicio de rehabilitación del Hospital Universitario de Melilla.
Por su parte, la médica rehabilitadora Camila Vargas Mazino ha puesto el acento en el impacto que esta tecnología tiene para personas con graves limitaciones motoras. «Muchas veces se piensa que una afectación motora severa implica también una afectación cognitiva, y no es así. Hay pacientes que conservan plenamente su capacidad de comprender y comunicarse, pero necesitan una herramienta que les permita hacerlo.
«La especialista ha indicado que estos dispositivos pueden beneficiar tanto a población infantil como adulta con patologías neurológicas, entre ellas la parálisis cerebral, traumatismos craneoencefálicos, accidentes cerebrovasculares o enfermedades neurodegenerativas como la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), siempre tras una valoración clínica específica.
La implantación de este servicio se realiza gracias a la inversión del INGESA, que ha dedicado más de 10.000 euros a la obtención de esta tecnología de la empresa Qinera, especializada en tecnología de apoyo y comunicación aumentativa.
La incorporación de estos sistemas de comunicación por mirada se suma a las numerosas mejoras asistenciales puestas en marcha desde la apertura del Hospital Universitario de Melilla, fruto de una inversión superior a 150 millones de euros, cofinanciada con fondos FEDER, que ha permitido dotar a la ciudad de unas instalaciones y un equipamiento tecnológico de vanguardia.



