El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla celebró ese sábado su tradicional encuentro con motivo de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Patrona de la Sanidad, en una cita de hermandad que reunió a la profesión médica melillense en torno a una jornada de convivencia, reconocimiento y recuerdo.
La velada reafirmó el compromiso de la entidad colegial con sus colegiados y para rendir homenaje a aquellos profesionales que, durante décadas, han formado parte esencial de la historia sanitaria de Melilla. En esta edición, la institución puso el acento en los médicos jubilados con una trayectoria especialmente prolongada, facultativos que han dedicado buena parte de su vida al ejercicio de la Medicina y al servicio de los pacientes.
Durante el acto se entregaron diplomas de reconocimiento a médicos con 40 o más años de colegiación, como muestra de gratitud por su entrega, vocación y contribución a la profesión médica en la ciudad. Los homenajeados fueron José Romano Díaz, con 60 años de colegiación; José Torres Vega, con 51 años; José María Díaz Jiménez, con 50 años; Juan Ríos Ortiz, con 47 años; Emilio García Soto, con 46 años; Salomón Chocrón Cohen, con 44 años; Pedro Sánchez Zambrano, Rafael Juan Carlos González Calvo y Gerardo Amselem García, con 43 años; Antonio García Castillo, María Isabel Jiménez Jiménez y María Isabel Val Carrascón, con 42 años; José Manuel Alférez Fernández, con 41 años; y Diego Fernández Román, con 40 años de colegiación.
El Colegio de Médicos ha subrayado que este reconocimiento no sólo distingue una extensa trayectoria colegial, sino también una forma de entender la medicina basada en la responsabilidad, la cercanía, la vocación de servicio y el compromiso con Melilla. Muchos de estos profesionales han sido referentes para varias generaciones de médicos y pacientes, dejando una huella personal y profesional que forma parte de la memoria sanitaria de la ciudad.
La celebración de la Patrona ha vuelto a convertirse en un punto de encuentro para la profesión médica melillense, un espacio para compartir, agradecer y reconocer el papel de quienes han contribuido durante décadas al fortalecimiento de la sanidad y al prestigio de la profesión médica.











