El pasado 15 de junio, en la Caseta de La Legión, compañeros y amigos rindieron un emotivo homenaje al guardia civil Juan López Jiménez con motivo de su próximo pase a la situación de reserva, previsto para el mes de julio.
Hijo del Cuerpo, Juan López siguió los pasos de su padre e ingresó en la Guardia Civil en el año 1990. Tras superar su periodo de formación en la Academia de Guardias de Baeza, fue destinado a la Comandancia de Tarrasa. En 1993 pasó destinado a la Comandancia de Melilla, donde desarrolló toda su trayectoria profesional.
Durante sus años de servicio prestó funciones en Seguridad Ciudadana, así como en la Segunda Compañía de Fronteras y Fiscal, destacando siempre por su profesionalidad, compañerismo, vocación de servicio y dedicación al cumplimiento de sus cometidos.
Al finalizar el acto, se le hizo entrega de un obsequio como muestra de reconocimiento y agradecimiento por los años de servicio prestados. Seguidamente, Juan López dirigió unas palabras a los asistentes, agradeciendo la presencia de sus compañeros y amigos, y destacando los excelentes recuerdos que conserva de su etapa en activo y de todas las personas con las que tuvo el honor de compartir servicio.
Natural de Melilla, ciudad en la que continuará residiendo tras su pase a la reserva, Juan López inicia ahora una nueva etapa personal después de más de tres décadas de servicio. Desde estas líneas, le deseamos una feliz y merecida reserva, agradeciéndole su entrega, lealtad y dedicación a la Guardia Civil y a la sociedad durante toda su carrera profesional.
Su trayectoria constituye un ejemplo de compromiso y vocación de servicio, dejando una huella imborrable entre quienes tuvieron la oportunidad de compartir con él años de trabajo y compañerismo.
Desde estas líneas le deseamos una feliz y merecida etapa en la reserva, llena de salud, felicidad y nuevos proyectos, tras una ejemplar trayectoria al servicio de la Guardia Civil.
Por Farid Mohamed





