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Ilustración de pensadores como Locke, Cervantes y Garat sobre la lectura y la educación.

Carta del Editor.

MH, 27/5/2026

Enrique Bohórquez López-Dóriga

 

John Locke (1632- 1706), uno de los grandes pensadores europeos, un gran defensor de la libertad de pensar, por ejemplo. Define la fe como ”el asentimiento que otorgamos a cualquier proposición que no esté fundada en la deducción racional, sino sobre la revelación”. Hay que tener fe en que tendremos un mundo mejor.

Al economista Juan Ramón Rallo: “Si de verdad queremos que no se repitan los Plus Ultra, los ERE o las tramas Gurtel, conviene poner en práctica la lección que los liberales llevamos siglos repitiendo: la corrupción no se ataja multiplicando los vigilantes, sino reduciendo el campo de juego en el que esa corrupción es siquiera concebible. Menos Estado, menos corrupción.

Leyendo los ‘Ensayos’ de Michel de Montaigne (1533-1592), aprendes a admirar a Plutarco, el célebre autor de las ‘Vidas paralelas’, 23 parejas de biografías, una griega y otra romana, con la pareja “Alejandro y César” como cúspide.

La Introducción de sus Vidas -no de sus historias- termina con un párrafo memorable: “La celebridad de Plutarco no acaba en el siglo XVIII, una parte del siglo XIX le es todavía fiel. Pero, con el cambio de espíritu de la segunda mitad del siglo XIX, cesa la admiración por el hombre individual, para dirigir su mirada a la masa, a la colectividad. Y eso podía significar el final de una secular admiración por un hombre (Plutarco) para quien el individuo era el gran motor de la historia”. Pero ya en el siglo XXI resurge, está resurgiendo, la admiración por el hombre individual, como el interés por Plutarco y su aseveración de que el individuo -no la colectividad- es el gran motor de la Historia.

Una vez más, a Cervantes y su Quijote: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho. Cada uno es artífice de su propia ventura”. La lectura es presentada como un motor que transforma vidas y un refugio para el pensamiento. Cervantes comprendió siglos antes que la verdadera educación no consiste en acumular datos, sino en ampliar la mirada. Leer permite viajar sin moverse; andar permite comprender aquello que los libros apenas insinúan. Quien hace ambas cosas desarrolla una conciencia más libre, más crítica y más humana. Por eso el Quijote no es solo una novela sobre un hidalgo soñador, sino una defensa profunda de la imaginación, la curiosidad y la dignidad del espíritu.

La otra gran idea cervantina —“cada uno es artífice de su propia ventura”— refuerza ese mensaje. El ser humano no debe resignarse a las circunstancias ni esperar pasivamente el destino. La cultura, la voluntad y el esfuerzo personal son herramientas para construir una vida propia. En Cervantes hay una reivindicación temprana de la libertad individual: el hombre puede reinventarse a través de lo que aprende y de cómo decide vivir.

La lectura aparece entonces como mucho más que entretenimiento. Es refugio frente al ruido, resistencia frente a la ignorancia y motor de transformación personal. Un pueblo que lee, piensa; un individuo que piensa difícilmente acepta cadenas. En tiempos dominados por la velocidad y la distracción, el Quijote sigue recordándonos que detenerse a leer es también una forma de defender la profundidad humana frente a la superficialidad del instante.

Por eso Cervantes continúa vigente: porque entendió que las sociedades avanzan cuando las personas se atreven a mirar más allá de lo inmediato, a cuestionar lo establecido y a perseguir ideales aunque el mundo los considere locura.

Ketty Garat, en su libro ‘Todos los hombres de Sánchez. Cómo se organizó la mayor trama de corrupción de la historia de la democracia en España’, al que Zapatero, uno de los mencionados y analizados en el libro, ha puesto de rigurosa actualidad en estos días.

Escribió Ketty: «Quienes conocen bien a Zapatero dicen que «no es amigo de nadie»; que sus relaciones se fundamentan en el pragmatismo y el tacticismo; y que, pese a la trabajada imagen de «Bambi», es tan inteligente como falto de escrúpulos. Ni una mala palabra, ni una buena acción», decían de él cuando era joven secretario provincial del PSOE de León, en la década de 1980. El expresidente tuvo ocasión de comprobar que, al menos en su relación con Delcy, Aldama no iba de farol, y que tenía «una relación muy privilegiada» y muy estrecha con la número dos de Maduro, con quien despachaba sobre la compraventa de oro, como se acreditó documentalmente años después en las conversaciones incautadas por la Guardia Civil”.

Leo habitualmente nuestra sección “Melilla hace 30 y 35 años”. Nadie puede leer y saber qué pasó durante esos años en Melilla…excepto leyendo MELILLA HOY, que era el único periódico que existía en nuestra ciudad por aquellas fechas. Más tarde, diversos dirigentes políticos se empeñaron en traer a Melilla otros periódicos, con el objetivo primordial de hacer desaparecer el MELILLA HOY y con el “éxito” que hoy se puede comprobar.Un jueves de hace 35 años nuestro periódico, en su página 2, recogía los resultados de una encuesta de opinión sobre las elecciones locales realizada hace 35 años. Ahora, a menudo que se van acercando las próximas elecciones locales, aumentan el interés, las opiniones y los vaticinios sobre lo que va suceder en esas elecciones de mayo de 2027. Pase lo que pase, aquí está MELILLA HOY, desde hace más de 41 años, y aquí, en Melilla, seguiremos.

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