El Club Melilla Baloncesto echó el cierre este viernes a una pésima campaña en la que certificó su regreso a la Segunda FEB, tan solo una temporada después de haber logrado el ascenso. Y lo cierto es que los de Rafa Sanz no pudieron tener una peor despedida en el Pavelló Menorca, donde acabaron encajando una contundente derrota (102-72) ante un rival que se ha convertido en una de las revelaciones del presente curso y que disputará de forma muy merecida los play off.
Ya centrados en el partido, hay que incidir en que los melillenses entraron bien al mismo, pese a no jugarse nada, con un 0-4 de salida -los cuatro puntos anotados por Nathan Hoover- e incluso manteniéndose por delante en el electrónico al ecuador de este primer cuarto (5-7). No obstante, los insulares apretaban en defensa y con un mayor acierto en ataque le daban la vuelta al luminoso, adjudicándose finalmente este asalto por 19-16. El segundo acto no comenzaba nada bien para los visitantes, que recibían un 8-0 en apenas dos minutos (27-16). Por fortuna, con 29-18 en el marcador, se producía la reacción de los jugadores del Melilla Baloncesto que firmaban un parcial de 0-11 para devolver el equilibrio al encuentro (29-29). Los baleares trataron de dar otro arreón antes de llegarse al tiempo de descanso, aunque se tuvieron que conformar con irse a los vestuarios dos arriba (36-34).
El duelo se reanudaba con intercambio de canastas y alternancia en el electrónico (44-45, minuto 25). A 3’ de la conclusión del tercer periodo continuaba la igualdad (51-49), pero en el tramo final del mismo los de Rafa Sanz se atascaban de cara al aro y también aflojaban en defensa, lo que fue aprovechado por el Hestia Menorca para escaparse en el luminoso con una racha de 14-3.
Así pues, con 65-53 arrancaba un último cuarto en el que los locales arrollaron a los melillenses, tal y como quedó reflejado en el parcial de 37-19, con lo que el Hestia Menorca terminaba imponiéndose por una diferencia de +30 y alcanzando los tres dígitos (102-72).Las pérdidas de balón (20), la inferioridad en el rebote (39 a 32) y el tremendo acierto que mostraron los menorquines desde la línea de 6.75 (20 triples convertidos de 41 intentados) decantaban el partido. En el aspecto individual, Michael Caicedo acabó como el más valorado de su equipo con 16 créditos (10 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias).



