El Club Voleibol Melilla afronta este domingo una cita histórica, ya que disputará por segunda vez en su trayectoria una final por el título de la Superliga Masculina. El conjunto melillense recibirá al C.V. Guaguas, campeón de la fase regular, en el Pabellón de Deportes Javier Imbroda Ortiz (17’00 horas), en el primer encuentro de una eliminatoria al mejor de tres partidos que decidirá al nuevo campeón de Liga. La serie arrancará en Melilla, mientras que el segundo encuentro y un posible tercer partido se disputarán en la cancha grancanaria, que contará con el factor pista a su favor.
Los locales podrán contar con todos sus jugadores, excepto con el libero Dani Riz, lesionado de larga duració. De este modo, la lista de convocados es la formada por Lucas Malaber, Víctor Méndez, Arthur Nath, Federico Arquez, Dani Macarro, Fede Martina, Zeus París, Héctor García, Aurelio Rodríguez, Eduardo Escudero, Mohamed Arifi y Adeslam Torrente.
El equipo dirigido por Salim Abdelkader afronta esta final sin complejos y con la intención de competir de tú a tú frente al vigente campeón. El técnico melillense destacó el potencial del rival, aunque recordó también el enorme mérito de su equipo tras alcanzar una nueva final histórica. “Todo el mundo da como favorito al Guaguas, pero nosotros estamos entre los ocho mejores equipos de Europa y eso dice mucho del trabajo realizado”.
Además, incidió en que el conjunto melillense debe jugar sin presión y aprovechar el apoyo de su afición en el Pabellón de Deportes Javier Imbroda para intentar adelantarse en la eliminatoria. “Tenemos que disfrutar de lo que estamos haciendo. Hemos llegado hasta aquí por méritos propios y ahora debemos ser agresivos en el saque y en el ataque. También será clave nuestro trabajo defensivo para incomodarles y bajar sus porcentajes ofensivos”, explicó.
Por otro lado, Salim Abdelkader considera fundamental sacar adelante el primer partido en casa, consciente de la dificultad que supondrá jugar posteriormente la serie final en Gran Canaria. “El Club Voleibol Guaguas es todavía más agresivo en su pista, por lo que necesitamos hacer un partido muy completo, atacar con buenos porcentajes y defender con mucha intensidad para que no se sientan cómodos”.
Por su parte, el entrenador del conjunto grancanario, Sergio Miguel Camarero, elogió el rendimiento del conjunto melillense y advirtió de la dificultad de la final. “El Club Voleibol Melilla está a un gran nivel, fue tercero en la fase regular y es un bloque muy compacto, especialmente en su pista. Tiene jugadores muy desequilibrantes y nos va a exigir muchísimo”, advirtió.Finalmente, el preparador grancanario destacó además la igualdad que suele marcar este tipo de eliminatorias. “En una final no hay rivales débiles. Si ambos equipos han llegado hasta aquí es porque se lo han ganado en la cancha. Ahora mismo somos los dos mejores equipos y cualquier detalle puede marcar la diferencia”, concluyó.



