El Club Melilla Baloncesto retornaba esta temporada a la extinta LEB Oro (ahora Primera FEB) con la ilusión de consolidarse de nuevo en la segunda categoría del baloncesto nacional. Pero no ha podido ser y es que como el dice el refranero español: ‘Lo que empieza mal, mal acaba’. El cambio de entrenador y los fichajes que fueron llegando, sustituyendo a otros jugadores, durante la temporada finalmente no dieron el resultado esperado.Este domingo, los melillenses, que contaban con el apoyo de los aficionados, estaban obligados a ganar a un Club Ourense Baloncesto que no se jugaba nada y que venía con una racha de seis derrotas consecutivas. Pues no hubo forma, cayendo los azulones por un marcador de 84-93 y quedándose sin la opción de ir a Menorca a luchar por la permanencia.
El primer asalto ya se lo adjudicaban los gallegos por un parcial de 19-24, aunque los locales habían dispuesto de una máxima ventaja de once puntos (19-8) superado el ecuador de este periodo. No obstante, un tremendo 0-16 permitía a los ourensanos irse al parón entre cuartos por delante en el electrónico.Los jugadores del Melilla Baloncesto arrancaban el segundo acto de forma inmejorable con un 7-0 de salida (26-24). Desde este instante el duelo se equilibraba pero los de Rafa Sanz volverían a dar otro arreón para colocarse seis arriba (39-33). Posteriormente incluso, y tras un triple de Iván Cruz, se situaban con un +10 (50-40), encendiéndose las alarmas en las filas visitantes, que reaccionaban con un 0-8 para irse al intermedio sólo dos puntos abajo (50-48).
Tras el paso por los vestuarios, los melillenses siguieron llevando la iniciativa en el luminoso, disfrutando de una cómoda renta de +7 (60-53) con tres minutos disputados tras reanudarse el juego. Los gallegos dejaron claro en todo momento que no venían de vacaciones y fueron recortando las diferencias poco a poco hasta culminar la remontada (64-66), a 3’ de la conclusión de este periodo. Los hombres dirigidos por Moncho López ya no soltarían el mando del marcador y se irían al término del tercer cuarto con un favorable 68-73.
Con todo por decidir echaba a andar un último periodo en el que el Melilla Baloncesto fue siempre a remolque y, además, encajaba un 0-6 en el peor momento (73-81). Ya los de Rafa Sanz fueron un querer y no poder ante un Ourense que aprovechaba para romper el encuentro (80-89). El choque finalizaría con un resultado de 84-93.






