El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla cuestiona las prioridades inversoras del INGESA, enfocadas en tecnología y no en captar profesionales.
El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (ICOMME) ha expresado su preocupación respecto a la estrategia de inversión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) en la ciudad. Según el ICOMME, se ha priorizado la adquisición de tecnología avanzada y proyectos de alto impacto mediático, pero con un uso limitado o inexistente debido a la falta de personal sanitario.
En los últimos años, INGESA ha realizado diversas inversiones en el nuevo Hospital Universitario de Melilla (HUME), destacándose la adquisición del robot quirúrgico Da Vinci, con un coste superior a los 2 millones de euros, y el anuncio de un helipuerto hospitalario. El ICOMME subraya que el robot Da Vinci, uno de los sistemas más avanzados en cirugía robótica, requiere una extensa formación para su uso. Actualmente, este sistema no está operativo, evidenciando una planificación deficiente al no haberse garantizado los recursos humanos necesarios.
Una situación similar se presenta con la futura sala de hemodinámica. Melilla cuenta con una plantilla insuficiente en cardiología, con dos cardiólogas y media para una población de aproximadamente 86.000 habitantes, dificultando la atención ordinaria. Para que una unidad de hemodinámica funcione, se necesitan especialistas cualificados, cuya ausencia convierte esta inversión en una infraestructura sin capacidad asistencial a corto plazo.
En cuanto al helipuerto hospitalario anunciado, el Colegio de Médicos cuestiona su utilidad y eficiencia. En el contexto actual, los traslados aéreos sanitarios deben realizarse a través del aeropuerto, lo que limita la operatividad del helipuerto. Además, esta infraestructura implica un coste mayor y una menor capacidad operativa, permitiendo el traslado de un único paciente por vuelo, frente al avión medicalizado. Su implementación, sin resolver carencias como la falta de especialistas o servicios clave como la hemodinámica, resulta difícilmente justificable desde el punto de vista asistencial.
El ICOMME no comparte esta estrategia basada en anuncios de gran impacto, pero desconectada de las necesidades reales del sistema sanitario local. Se priorizan infraestructuras y tecnología sin garantizar previamente los profesionales que deben hacerlas funcionar. El Colegio insiste en que la principal urgencia del sistema sanitario melillense es captar y fidelizar médicos, especialmente en especialidades deficitarias. Sin una planificación adecuada de recursos humanos, las inversiones actuales corren el riesgo de convertirse en elementos infrautilizados, alejados de su objetivo fundamental: mejorar la atención sanitaria.
Por ello, el ICOMME solicita a INGESA y al Ministerio de Sanidad una revisión de las prioridades de inversión, orientando los esfuerzos hacia el refuerzo de plantillas médicas y consolidación de servicios esenciales, como condición para garantizar una sanidad pública eficaz y de calidad en Melilla.



